Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo.
Labios (Tacto)
La gente nunca deja de morir
Ya está asfaltado el tramo final
La gente nunca deja de morir
(camino al cementerio)
Deja fragmentos de su historia.
Caen de sus cabezas como caspa.
(y me rio)
Los pétalos embarran el piso
(y los pasos)
del camino.
Las historias de siguen deshojando
Las pieles descamando.
Caen los cabellos y me sereno
El mapa dice que todo camino acaba.
La existencia se descascara en el camino
y yo me aterro porque comprendo
lo que significa aquello que con tanto empeño
intentan plasmar
mapas
instrucciones
recetas
Lo que es necesario comprender se comprende
cuando ya los rostros se descomponen
mientras caen los dientes y las pupilas apagadas
se pierden entre los pasos de la funesta procesión.
Se construye un piso adicional en la murienda multifamiliar
Esperando a los nuevos inquilinos
Cruzando la calle se agolpa la vecindad
Entre visitantes que importunan sin poder evitar querer.
Por qué te fuiste?
Por qué se la llevaron?
Son preguntas que se dejan en la puerta
Como flores que ornamentan
y se renuevan en cada visita.
Al amanecer, cerveza, llantos y cobardías
bautizan la tierra sacra.
Mal abono para la vida
buen motivo para mudarse al otro barrio.
Prisa
Este mundo se apaga
como la llama se tambalea
(frente a mi)
igual se tambalea el mundo
parpadeas, y el mundo cesa por instantes
lo veo sin observarlo
el fin
(del mundo?)
de todas las cosas.
*
una sonrisa se cansa en mi rostro
y no sé por qué.
no hay desesperación
tampoco alegría.
quizás alivio?
no, es mi pereza que me engaña.
Una niña buena
demasiado buena
para este mundo.
Fuerza Natural
Tiene 100 años, solo florece una vez
... en tu nombre
Cerati, G.
que se haga jardín cada boca
que tu nombre transite
Puesto que no quedan lágrimas
(en este mirar desierto)
Que sean en su lugar
suspiro
susurro
gemido
alarido
tu nombre agua
que rebalsa incontenible
(en este respirar desierto)
Apenas este estrujo en el corazón
esta incompleta respiración.
(en este vivir desierto)
Corresponsal de guerra
Fui destacado durante los últimos días del conflicto. Eso me dijeron. Cuando llegué todo estaba en calma detenido. Quise mantener la imparcialidad así que busqué recabar todos los testimonios posibles. No había nadie. Aproximadamente cada 100 metros distinguía a lo lejos alguna silueta inclinada sobre montículos de basura o aferrándose a un arma. Decir que se disolvían en el aire al fijar la vista en ellos es una forma poética de decir que se alejaban en cuanto notaban que me dirigía hacia ellos. Como si, más que el dolor o el cansancio, les moviera la vergüenza de haber tenido parte en este momento de la historia.
*
Siento que si no llevo un registro cronológico de las imágenes que vuelven a mi cabeza rememorando aquellos dias me perderé. He leido frases como esas antes:
Perderse
En recuerdos
Sonaba tan poético
tan trágico
Pero en este momento estoy aquí, en vivo y en directo, al borde de la locura. Y no es agradable este vértigo que me llama a donde yo sé que hace tiempo debiera estar.
Eludir la responsabilidad
Un día voy a escribir. Voy a desenmascarar
A este mundo equivocado en el que no estás.
*
Voy a denunciar
(J’accuse)
Este mundo no puede seguir tranquilo sus crímenes
*
Imágenes de alguien soñando
Que abraza entre sabanas llorantes
El cuerpo amado que corresponde al cariño
Despertar por segunda vez
Al mundo equivocado
*
Tengo que salir de aquí. Este lugar pone recuerdos ajenos en mi cabeza. Insiste en hacerme responsable de las cosas que sucedieron en las que yo no tuve nada que ver. Me pregunto cuantos de aquellos a los que llamaba para entrevistar habrán estado en la situación que yo estoy ahora. Creyendo que no son responsables. Tratando de calmar sus consciencias del peso de la muerte. La honestidad no me permite liberarme de la culpa. No hice nada.
- Pero si yo no hice nada!
- oh Dios! por qué no hice nada!
Mi relación con el invierno
Mi relación con el invierno
(de Lima)
es acuática y complicada
porque me trae a la memoria el frio
de habitaciones de niñez
lejana, obscura y solitaria
tres adjetivos que pueden sonar alarmantes
cuando le suceden al crio sustantivo.
El status quo está para ser modificado.
Pero qué sabe un niño de esas cosas?
aquél solo sabe que el frio es parte de la vida,
como respirar o como mirar
la realidad.
Cosas que suceden
Cosas que son
Las explicaciones las excusas las justificaciones
vienen después
Post Facto
El entorno ha cambiado
Pensamos primero en sobrevivir
Hay que adaptarse al entorno
Luego veremos cómo cambiarlo
Logramos sobrevivir
Volver al paso 1
Empezamos a cambiar el entorno
(sabes que nunca vas a llegar a este paso, verdad?)
Digreso
Habíamos dejado la acción
en mi relación con el invierno
es complicada, dije.
Conocí el cuerpo ajeno
hasta que no lo fue más
Hay 2 respuestas para este acertijo.
Ambas son correctas.
Empecé presentando al cuerpo en esta historia
Quizás porque es lo primero que percibimos del prójimo.
Luego viene el prójimo en persona.
En risas y llantos
En cóleras y contentos.
En sueños y en pesadillas.
oh, y cuando eso sucede
(agarrate Catalina!)
ya no sé distinguir la propiedad
Puesto que mis sueños y los tuyos
se convierten en nuestros
y por algún encanto o engaño
se ven más cerca, alcanzables incluso.
Los malos sueños, combatibles, quizás hasta vencibles.
Pero oh, las pesadillas.
oh, señor las pesadillas
grito desconsolado sin aliento
no quiero que nadie sufra mis pesadillas
piensa cada uno por su cuenta.
Despertar llamando a gritos.
Llorar al despertar.
Notar con dolor como vuelve
la ajenidad a los cuerpos
y son dos, sentados al borde de una cama.
La cerrazón del corazón
La resequedad de la piel
La imposibilidad de dos gotas de agua
de formar un mar
Digreso
(toma 2)
Oh, si. El invierno.
Era feliz cuando el frio rodeaba nuestros cuerpos sin alcanzarlos.
Estaré siendo inteligible?
Un ojo cercano al mío.
Una pestaña bajando ruborosa, para unos ojos que decidían explorar mi pecho y seguir adelante.
La tensión de los músculos y el compás de la respiración.
La calma. La danza constante. El no transcurrir del tiempo.
Un nuevo aroma a cabello, que se empieza a reconocer como propio.
Aspirar y reconocer en el aire la presencia.
Beber el breve sudor de su frente, las incrédulas lágrimas y la saliva generosa.
Su suave y cada vez más constante desplomarse.
Y mi abrazo listo para recibirla en cada caída.
.
.
.
Mi relación con el invierno?
oh, al día de hoy es rencorosa y distante. Intento aceptar que no le importo.
Que es igual con todos aunque eso suponga mi destrucción diaria.
Pero ahí andamos.
Aún con miedo...
Podría haberte dado todo lo que soy
Pero no
(Estoy demasiado cómodo aquí)
No es justo
Pero es lo que quiero
Mi permanencia aquí es evidencia suficiente para afirmar que no hay justicia
Entonces
(Hay que trabajar con lo que se tiene)
Por hacer justicia quiero lastimarme
Recordar mis faltas
(Que son tantas)
Pero recuerdo que no hay justicia
Pero es un bello día este
En el que puedo pensar en ti
Y despedirte una vez mas
En este momento no quiero llorar
(Tengo toda la vida para eso)
Tengo cada respiración para eso
Aun con miedo tengo que avanzar
Aun con miedo voy a avanzar
Excusas
Oh, yo sé
(y no divulgaré alguna novedad)
La soledad es insoportable
El estante de libros
que ya no reciben caricias
6, 7, 8 pasos bastarían
para ganar el valor suficiente y decir
"terminamos"
extender la mano y atreverse a desentrañar alguno
(cualquiera)
y decir las palabras que describan la realidad
"esto ya está muerto"
La habitación vacía
con una cama extensa en una esquina
País desolado
donde los dedos de tus pies
no rasgarán ya las vestiduras
de estas sábanas
que ya no es necesario cambiar
con la misma frecuencia
El alarmado preguntaría el porqué
por qué dejaste que esto pasara?
por qué no cuidaste este amor?
Describo ausencias
Papeles recortados
Donde las figuras se conocen por su no estar
Una entidad nueva conformada por fragmentos proteos
que sollozan pidiendo quedamente
muerte y olvido
"Una flor que no puede sobrevivir por si misma no logrará nada"
(instintos maternales)
se me cae la cara de vergüenza
(no puedo ponérmela de nuevo)
Observen el inconveniente dolor
no aparten la mirada
(no sean como yo)
El amor que intenta enseñar lecciones caducas
destinado a causar dolor
("la pedagogía del dolor")
escudándose en el "así es mejor, para que no sufra tanto"
(oh, el sentido original)
En algún momento finalmente me enfrié
No fue fatídico
(pero tampoco paulatino)
Simplemente dejé de hacer preguntas
("ando muy apurado, el fin de semana de repente...")
Una semana de oficina me ganaba la excusa de quedarme
todo el fin de semana
en casa
en cama
en coma
apenas respirando
con la esperanza
de prescindir
(de esto ultimo)
La niña que necesitaba un abrazo
La niña
El niño
El adulto
La mujer
El momento
El suspiro
El calor
La garganta
El nudo
Aspiración
Pausa
Grito
Llamado
Mamá!
El borde de la cama
El rincón de la habitación
El fondo de la noche
El corazón
Que no responde
(cuando llaman lista)
La mirada
Está borracha
El desdén
La vergüenza
El hartazgo
Deseos de estar en otro lugar
Retorno
Pausa
Llanto
Ojos abiertos
Inanimada
Que fácil
Sin atisbo de juicio
On off
Era solo un tramite
Es decir
Ya no quedaba mas por hacer
(Los doctores saben)
Se apaga una vida
(… no tienen por qué saber)
Que ya estaba apagada
Off
Despídanse
Apaguen la luz
Hagan lo necesario
Para avanzar
La comprensión llega
(demasiado tarde)
Luego de leer el diario
Analizando
Desde lejos
Cuando ya es inútil
Evidencia
El deseo
De volverte a ver
DESEO
(Afirmación que no se ve atada a razón alguna)
Cierro los ojos
Observo a mi corazón latir
Indeciso
Buscando motivos para cada paso
(Pero, fue alguna vez diferente?)
Abrir los ojos
Que el acto de levantar los párpados tenga una razón valedera
La luz del sol sobre tu figura
Risa que invita a la vida
Tu aliento esquivo en las mañanas
Testimonio de ausencia
Perdido
Primera persona
Se oyen risas y chocar de vasos (o botellas?). Desvío el paso y evito levantar la mirada. El cielo ha despertado y el aroma a tierra seca recibiendo la pluvial bendición se eleva hasta embotar mis sentidos.
No debería estar aquí. Reproche? No es que rechace la situación, o el lugar. Es solo que no me reconozco como parte del paisaje. Gris el polvo bajo mis pies. Gris cada pared que atesora huesos que el olvido reclamará. Gris el cielo que nos regala su indiferencia. En medio de todo, un alma gris en la tibieza de su indecisión, entre el morir o matar.
Mis pasos imitan el cauce del rio desbordado, buscando algún rastro de camino que los lleven a la salida.
Estoy perdido. No hay molestia. Quizás desconcierto. Apenas una pincelada de disculpa con la persona que observa, preocupada, sin animarse a preguntar.
Intento darle voz a aquellos huesos prisioneros, en un ejercicio de ventriloquia que me salve del corazón parlante, que ha decidido que ya basta de ser. Sus gritos destrozan mis oídos mientras busco la salida, tambaleándome. Intento inventarles voces a los muertos, para que acallen siquiera un poco a este corazón alarido.
Segunda persona
Aún puedes lograrlo. Mantén la calma: No creas que no comprendo. Sé que es insoportable. Por favor, no lo hagas. No tienes que sobrevivir hasta mañana. Solo tienes que calmarte y respirar. Este momento es todo lo que importa. Solo respira. No importa nada más. No habrá mañana si no sobrevives hoy. Sé que con esta voz calmada que intenta apaciguar en algo tu dolor no hago más que encender la ira de la incomprensión. Olvida tus pies. Olvida tus ojos. No prestes atención al frio del viento sobre tu piel ni a los cuchillos que se insertan bajo tus uñas. Deja que tu cuerpo se desplome de ser necesario, pero no huyas. Aunque sea enfócate en odiarme por insistir. No los llames...
Tercera persona
Cándido nigromante, que cree ser más listo que el sistema...
No, no se puede ser tan estúpido.
Ya ha decidido su destino. El encantamiento lo traslada a la entrada (o salida?) del laberinto. Es de noche y abre los ojos somnoliento. Recuerda el sonido grotesco de huesos rayando el cemento, piedras removidas y el olor a rio revuelto...
No hay nada que se le parezca en los alrededores. Se incorpora lentamente y la brisa nocturna se lleva rápidamente las preocupaciones de la horrenda deuda que acaba de firmar.
Empecinado en sobrevivir, ha asegurado la propia perdición, Conminado a escribir contra el tiempo, para no ser llevado por los espectros, aún con la certeza de que al final, todos los muertos reclamarán su parte del trato. Así pues, escribe para mantenerlos con vida. Les da vida para poder sobrevivir un día más, hasta que suceda lo esperado. El ciclo natural que no puede ser aplazado.
Dedica su pluma a contarse historias en las que salen de su prisión y se maravillan de los que pudieron haber sido. Cree que los alivia. No quiere aceptar que la furia de los huesos contra las paredes no se ha aplacado ni un poco desde aquella vez. Cree que contarles una vida es darles una oportunidad de vivirla. Oh, qué divertido es ver a alguien engañándose a sí mismo.. El lugar está en ruinas, pero el no quiere creer. Tampoco quiere volver, para comprobarlo. Mirar atrás significará aceptar la perdida de aquello que alguna vez hubo amado.
Ciudad extraña
Habíamos viajado tan lejos y estábamos tan alejados de todo puerto seguro
Cuando paseaba por las calles de Trujillo, recordé la vez que nos peleamos
(Paseando por las calles de Trujillo)
Cada uno se fue a caminar por su lado
(No es cierto, yo te dejé sola, sentada en una banca en las afueras del centro comercial)
E intenté regresar a la habitación que habíamos alquilado
Aplastante como era el sol trujillano del mediodía, era ínfimo en comparación con el sentido de culpa. No por tener o no la razón. Era mas bien el saber de que te estarías sintiendo tan mal como yo
(Y yo me sentía terrible)
No quería que te sintieras así
Nadie en el mundo debería sentir ese dolor
Ese dolor no debería existir
Quien esté dispuesto a infligir dicho dolor no debería existir
(Pienso, mientras rechinan mis dientes)
Caí en la cuenta de que, en esta ciudad extraña, no tenia(mis) a donde regresar
Sino el uno al otro.
No nos quedaba otra opción que seguir intentando
Puesto que estabamos solos
Y solo mos teniamos el uno al otro
En una ciudad extraña
Soñar contigo
No sucede ya aquello de “esto es imposible, ah… es un sueño…”, seguido por la inundación de sensaciones que son arrasadas rápidamente por los sonidos de la mañana. Experimenté nuevamente el peso de tu cuerpo y el calor de tu piel. No exento de vergüenza, intenté saborear nuevamente tu sabor en mis dedos
La realidad llegó
Reality quickly washed the shore of the senses
(oh, cuanto cambia el sentido/sensatez agregar u olvidar una S al final de la oración)
y con un movimiento de su mano reemplazó tu existencia con la realidad
(que buen truco)
Tu curiosidad y tu sonrisa me mantuvieron anclado a la fantasía.
(seguía viendo sábanas, una bata de hospital y mangueras para fluidos)
Y por algún motivo, parte de mí prefiere aún
(
no escribir el resto de aquella oración, que no es sano. Esfuérzate por quienes te rodean
...
Y creen que no mencionar algo equivale a su no existencia.
A ellos, les espera el infierno que se están construyendo
El infierno que bien se merecen
)
.
.
.
“con él si podría pasar el resto de mis días”
(“hasta viejitos” decías)
.
.
.
Karma Police, your system is a joke
Karma Police, please kindly go fuck yourself
Afasia
Seguir con mi vida
Pues claro que sigue
No sé que intentas expresar con esa frase
Acaso no ha abrazado el polvo las veredas?
Acaso no han invadido las canas mi cabellera?
.
.
.
Expresion de amor
El alimentar a los seres queridos no es expresión, es consecuencia. De ahí el error de creer que hay que alimentar para demostrar amor
No
Nuevamente, se comete el error de hacer los signos por gritar que se ama
Alimento porque amo
No tengo intención de hacer las cosas por demostrar
.
.
.
Salían a comer caldo de gallina
Y los pechos se henchían de alegría
porque no había un mañana, solo el calor en los estómagos
Y en los corazones
Iluminando la noche de regreso a casa
Eran estrellas fugaces
negando la obscuridad
con sus juegos y risas
Camino a Casa
Orbitas en deterioro
Me contaste una vez, que bajabas a aquel parque a jugar. Paseábamos juntos, observando las calles cambiadas, tratando de reconocer un trozo de pasado del cual sujetarnos. La vida avanzaba a una velocidad vertiginosa; velocidad a la que fingíamos habernos acostumbrado.
Me contaste cómo solías trepar a aquel árbol del parque, junto a una construcción para distribución de agua que hay en tantos parques en Lima. Un parque en el que seguramente yo también merodeara 8 años atrás. Antes de llegar aquí habías surcado mares de horror que alguna vez conocí.
Quizás no debí confesarte que también fui llevado a conocerlos. Apenas llevado. Tú, sin embargo, arrastrada y ahogada hasta que el obscuridad invadiera los pulmones.
No quedó sino optar por lo más sano: cerrar los ojos y pretender que se estaba en la superficie, viviendo como si nada hubiera pasado. Era, después de todo, lo mismo que hacían quienes te rodeaban
Cerrar los ojos ante su fracaso, de la tarea de protegerte.
.
.
..
La inamovilidad es un imposible
Basta con observar un buen rato para caer en la cuenta de que somos pasajeros en este navío.
Observa otro buen rato, para descubrir que la trayectoria que creías línea recta es en realidad una curva.
Espera otro rato más y descubrirás que en realidad es una órbita.
.
.
.
Cuando pensé en estas parábola, esta mañana, creí que era mi órbita la que se deterioraba, permitiendo que finalmente nuestros caminos se encontraran. Ahora pienso que tal vez era tuya la celeridad, cada vez mayor, apremiada por todo aquello de lo que había que huir. Nos encontramos, finalmente. Recorríamos juntos los lugares por los que pensábamos nos podríamos haber encontrado antes. Nos contábamos las historias que no le contamos a nadie nunca y nuestras iras ardían como una sola flama.
Olvidamos (olvidé) que el milagro de tu velocidad, que te trajo hasta mí continuaba ejerciendo. Creí que orbitábamos juntos (cómo pude?). Me alcanzaste. Amaste. Te diste cuenta de las cosas. Dejaste todo en orden.
Te observé, estrella fugaz, ardiendo, bella y breve. Observé tu caída, en un parpadeo.
Yo sigo orbitando
(sin saber ya para qué)
He aquí...
... mi ineficaz rebelion:
Actuar como alguien que insiste en creer
(que hay futuro)
Ante la certeza del dia nuevo
(y su consiguiente final)
Hacer planes
Escribir
Gritar
Insistir en esta idea
De que algo debe perdurar
no ya en memoria
(buena cosa sería aquella)
sino en la posibilidad
de la existencia
Te vi bailando tantas veces esta noche
(como venganza de todas las danzas que te negué)
y mi corazón, imposible de contenerte
luchaba por logiciar
(por piedad, detengan esto)
Mi existencia y la negación de la tuya.
Y es estúpida esta rebelión pues
(rechinan mis dientes en cólera inabarcable)
Navego en este espacio a pesar de que haya desaparecido todo
Aun después de acabada la fiesta
(idas las luces, callada la música)
buscando aun, fragmentos de tu espejismo
Saltando entre los bordes de mis ojos
presto a la huida
No vaya ser que encuentre el camino
la lógica me dice algo
y el porcentaje de certeza es del 100%
pero persiste ese otro 0.01%
que bien podría ser 0.0000000000000000000000000000000001% y seria igual de sorprendente.
no más, no menos... sorprendente: qué puede quedar si en un brazo de la balanza está el 100%?
Bájate de ahí, muchacho, que no existes!
(y aun así...)
Rebelion
"Entonces… ¿estás contento?"
"Advertencia: hay un objeto no visible en las cercanias"
"La gente debe andar con cuidado por aquí"
Observo
... las grietas que se forman al doblar las articulaciones de mis dedos. Un movimiento que recuerdo de hace tiempo y que, por el contrario, no recuerdo jamas haber abandonado. Quizás se le pueda calificar como una costubre. Eso, si se pudiera calificar como costumbre al acto de respirar.
Me dispongo entonces
a respirar
Memoria
No es un poder que ejerzo
Es mas bien
Uno al que estoy a merced de
.
.
.
Así que no me felicites
Guarda tus palmadas al hombro
Y calla. Ejerce el poder del silencio
En el que todo se detiene
Atemporal en el susurro
De la añoranza
(Y como todo poder, no es sino mero espejismo)
no quiero ser cinico
pero tampoco deshnonesto
para aceptar otra razón
solo por cansancio
porque en fin... tu partida es tan inevitable como tu llegada
(pero, entonces?)
cómo aceptar la existencia simultanea de ambas verdades?
qué juego dialectico las coloca en polos opuestos?
Es el problema de abrazar la lógica:
el abrazo de vuelta termina invariablemente despedazando al amante.
Mientras tanto, enciendo una vez mas
una llama
dejo inclinados los palillos contra la pared y observo
al tiempo, en presta huida
llevarse entre sus alforjas, codicioso
todos y cada uno de tus suspiros
Huyendo
La tristeza es patrimonio de los que quedamos vivos
Así que arriba esa sonrisa.
Tenomos toda la vida para llorar
Caia la tarde y no se me ocurría mejor frase para contarte esto que te voy a contar. Estoy cansado, disculparás la falta de cuidado. El micro nos permitia ver la costa, carcomida por transeuntes mientras los dos, callados, no sabíamos si debiamos hablar o dejar que el silencio lo devore todo, una vez más.
- ¿Ya despertaste?
El transcurso de mis recuerdos se podría comparar al transcurrir de una aguja sobre el vinilo maltratado. Llega un punto en la canción en el que se sucede un salto y estoy nuevamente junto a tí, en ese silencio incómodo pero ...
Crisis
... en el que sé que cada movimiento decidirá el resto de mi vida.
- no estaba dormido... bajamos un rato a la playa?
No dije nada de esto. Solo observé el brillo del sol, entre los cabellos que cubrian tu frente. Era enceguecedor. Quizás era cierto que estaba dormido. De qué otra forma explicar la pereza de mis párpados y el deslumbrarse ante tan breve fulgor. ... estabamos regresando, cierto?
- bueno, tú estás regresando ...
sonries, como si la explicación fuera sencilla y yo no... quizás si, quizás me hayas sorprendido en pleno sueño.
- yo acá me bajo
Perplejo, intento comprender lo que está pasando. El vehiculo avanza, tranquilo en la soledad en la pista, inexorable en la existencia fuera del tiempo.
Es apenas un parpadeo, sus pasos dirigiendose a la salida y el breve empujón del microbus reanudando su camino.
Bajar. Abrir los ojos. Llenar los pulmones. La aguja saltando para invadir el surco ya recorrido. Todo es uno.
Estas lineas, las tareas, las conversaciones. Las caminatas grises. Todo ello existe entre la repetición. Sigo dirigiendome hacia aquello de lo que huyo.
El vehiculo de desplaza en silencio y la tarde se despliega plena a través de las ventanas del bus.
- ¿Ya despertaste?
No hay desesperación. Realmente no estoy asustado. Si se me pidiera que me explique diría que estoy avergonzado. Pienso que intentar hacer algo distinto por el mero deseo de romper el ciclo sería deshonesto.
- ¿significa que quieres corregir las cosas?
- no...
- ... deshonesto sería no aceptar que eso es lo que realmente deseas...
Hay gente afuera, caminando en el mismo sentido que nosotros...
- mira, fijate. No hay nadie que esté caminando en sentido contrario
- cuando bajes, seguirás caminando en la misma dirección también?
Ries con ganas, en una explosión breve que reemplaza al sol que nos abraza desde la ventana.
- sabes que no vamos en la misma dirección...
- ... pero ya ves, no hay nadie que vaya en dirección contraria...
Acercas tu mano a mi rostro, al tiempo que te pones de pie y te dispones a la salida.
- yo acá me bajo
Intento mantener la mirada en ella nientras baja los escalones. La puerta se cierra con el sonido del gas al cerrar la puerta. Sus pies han tocado la vereda y se da la vuelta para despedirse. Pero no lo hace. Su rostro vacio queda a merced del sol ahora que el carro termina de retomar el camino. Una certeza gélida recorre mi espina dorsal y fijo mi mirada al frente del camino, incapaz de soportar la realidad.
Una aguja salta
quiero cerrar los ojos pero siento que tengo los globos oculares a punto de estallar.
La tarde, impasible. El peso de un cuerpo junto al mio. El sol, gritando que algo no anda bien.
me forcé un momento a dejar de ver a la izquierda, a todos aquellos caminando bajo el sol. Al otro lado, todos aquellos otros que alguna vez bajaron, detenidos en paraderos pero sin esperar, con el rostro vacío enfrentando al sol.
- ¿Ya despertaste?
Alivio
En este lugar
Las tardes son silenciosas. Se puede arrastrar una silla a la entrada y esperar el descenso del sol en el horizonte. Acoger a la obscuridad con una pequeña fogata y esperar a que las bestias, atraidas por el aroma del alimento se congreguen alrededor. La leña seca no se deja avasallar por el viento y resiste lo suficiente para alimentar el fuego al centro de la reunión. La familiar batalla entre la vida y el frio se lleva a cabo diariamente, sin tomar prisioneros. Las madrugadas por el contrario, son inundadas por un silbido agudo y constante, inaudible para aquellos que no han vivido lo suficiente (o quizas, solo audible para quienes hayan vivido demasiado). En este lugar, no es común sobrevivir más de una estación. Para qué vivir más? preguntan los mas jovenes, dejando imperceptiblemente que el cinismo de los viejos se transmute en conclusión lógica hacia los imberbes. En este lugar es un poco mas dificil alcanzarte cada mes. Los vehiculos ya no andan y debo levantarme antes de que salga el sol para caminar las horas que me separan de ti. Paso lista a todo lo necesario, esperando alguna vez olvidar el corazón y decir huy, voy un rato a recogerlo, asi desandar el camino, regresar a casa sin llegar a verte y acostarme en la cama a dejarme morir nuevamente. El rencor no es algo nuevo en esta tragedia. Lo insensato seria tratar de negar la existencia de todos estos sentimientos en este corazón que trato de perder en algun lugar.
Recojo la piedra y me repito la pregunta: para qué vivir más? juego con ella entre mis dedos, que toman nota del desgaste de su superficie. Termino devolviendola a su lugar dentro de mi pecho y suspiro al reiniciar el camino andado.
En este dia
Las bestezuelas que se acogen cada noche al calor del fuego descubrieron los rastros de mis pisadas, que los llevaron a la puerta abierta de mi casa. Se acercaron cautelosamente a olisquear la silla desde la que suelo observar el atardecer. Curiosas, se internan en la unica habitacion que es dormitorio, cocina y comedor; guiados por sus punti y agudas narices. Para ser criaturas tan curiosas, me sorprendió la rapidez con la que pasaron de rebuscar los muebles y objetos a buscar aromas en los alrededores. Me ofendió un poco que no encontraran nada digno de su atención. Me ofendió otro poco que un par de ellas hicieran ademán de excavar para tratar de cubrir de tierra algún cuerpo en descomposición. No hubo mayor novedad pero ne recordó la importancia de no bajar la guardia y de borrar los rastros de mi paso por este mundo.
Evidencia
Quizás en realidad si estuvieran tratando de hacer lo sanitario: enterrar un cadaver que, hipócrita, se mofa de su simpleza, pero al que ni siquiera se le ha ocurrido caer en la cuenta de su (ya no tan novedosa) condición. Suspiro un pecho inerte que duerme a la espera de la siguiente puesta de sol.