Caridad

Han pasado años y fue ayer. Dos afirmaciones que no se contradicen. Si se me pide condescendencia agregaré "parece que hubiera sido ayer". Pero si he de explicar la realidad será necesario empezar por no ceder ante la insuficiencia del lenguaje. Aunque sea solo arena para pulir las piedras, he de destruirme en el constante acto de expresar. Insuficiente siempre, necesario tambien.

Ayer el mundo empezó a repetirse, puesto que la aguja llegó al centro del disco. Digo ayer como pude decir hoy. Todos los ayeres no dejan de ser hoy. Este dia no es mas que un hipo que horada los oídos en chillidos de ausencia. Cada lugar donde se esperaba tu presencia se lleva las manos a la cabeza y gime para no desesperar. Ruega porque todo esto se vaya a acabar, que alguna mano vuelva la aguja a su lugar, aunque sea para volver a empezar. Aunque sea la historia  un cántico terrible, lo insoportable es el silencio después del final.

Hay momentos en los que extraño poder llorar.

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Que no haya justicia en este mundo no es una acusación, sino un alivio. Es por caridad que estamos aquí, creyéndonos importantes.