Gélida

Pensaba en cómo se piensa en quienes se encuentran en tu nueva patria. Lejanos? tranquilos? descanso?

"al fin, libres de todo mal", quizás.

Contenidos en una instantánea eterna, en el corazón de los quedantes. Qué poca experiencia con esto de la ausencia. Hago inventario de mis juguetes, tus obsequios, y pienso en nuestros corazones encendidos, al ver cómo se nos iluminaba el rostro al ver la alegría del otro. Duele ahora y tengo que logiciarme para no perderme. Has escuchado aquello de "el mar embravecido ensañándose con el majadero navío que osa alejarse de la costa"? no, por supuesto que no, que tal fumada. Pero las fauces se cierran y la sangre mana, y el cuerpo se escurre entre dentelladas. Luego, al anochecer de cada dia, para el sobreviviente una cama cálida y tranquila no es sino una cama quemante y silente.

El infierno es personal.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario