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Espacio / Tiempo

Sonrisa

Labios

Breves dientes

Mejillas

Brillo

Rojo

Luz

Atardecer

Calor

Polvo

Gris

Cerrar de ojos

Obscuridad


Es el orden en que regresa tu rostro a mi memoria cada mañana.

.

.

.

Me pierdo en preguntas:

"¿por qué primero una sonrisa?"

(si es que no puede existir una sonrisa si antes no existieran labios que la conformen)

por no ver el vacío frente a mi


El dia de la llamada me dijeron que la llorrara

que gritara

que lo dejara salir


Qué tontería 

(intenté responder)

intenté respirar 


¿qué podría intentar?

¿qué esperaba lograr?

¿aliviar a quienes me rodeaban?


hacerles saber:

"lo está enfrentando de una manera saludable"

Mientras las veredas me susurran ahora

"aplaca el paso 

ya no hay 

a dónde llegar"


Ahora, más lejana que la distancia

Aquí, desterrada del presente

Inamovible e ineluctable

Perdido

Primera persona

Se oyen risas y chocar de vasos (o botellas?). Desvío el paso y evito levantar la mirada. El cielo ha despertado y el aroma a tierra seca recibiendo la pluvial bendición se eleva hasta embotar mis sentidos.

No debería estar aquí. Reproche? No es que rechace la situación, o el lugar. Es solo que no me reconozco como parte del paisaje. Gris el polvo bajo mis pies. Gris cada pared que atesora huesos que el olvido reclamará. Gris el cielo que nos regala su indiferencia. En medio de todo, un alma gris en la tibieza de su indecisión, entre el morir o matar.

Mis pasos imitan el cauce del rio desbordado, buscando algún rastro de camino que los lleven a la salida.

Estoy perdido. No hay molestia. Quizás desconcierto. Apenas una pincelada de disculpa con la persona que observa, preocupada, sin animarse a preguntar.

Intento darle voz a aquellos huesos prisioneros, en un ejercicio de ventriloquia que me salve del corazón parlante, que ha decidido que ya basta de ser. Sus gritos destrozan mis oídos mientras busco la salida, tambaleándome. Intento inventarles voces a los muertos, para que acallen siquiera un poco a este corazón alarido.

Segunda persona

Aún puedes lograrlo. Mantén la calma: No creas que no comprendo. Sé que es insoportable. Por favor, no lo hagas. No tienes que sobrevivir hasta mañana. Solo tienes que calmarte y respirar. Este momento es todo lo que importa. Solo respira. No importa nada más. No habrá mañana si no sobrevives hoy. Sé que con esta voz calmada que intenta apaciguar en algo tu dolor no hago más que encender la ira de la incomprensión. Olvida tus pies. Olvida tus ojos. No prestes atención al frio del viento sobre tu piel ni a los cuchillos que se insertan bajo tus uñas. Deja que tu cuerpo se desplome de ser necesario, pero no huyas. Aunque sea enfócate en odiarme por insistir. No los llames...

Tercera persona

Cándido nigromante, que cree ser más listo que el sistema...

No, no se puede ser tan estúpido.

Ya ha decidido su destino. El encantamiento lo traslada a la entrada (o salida?) del laberinto. Es de noche y abre los ojos somnoliento. Recuerda el sonido grotesco de huesos rayando el cemento, piedras removidas y el olor a rio revuelto...

No hay nada que se le parezca en los alrededores. Se incorpora lentamente y la brisa nocturna se lleva rápidamente las preocupaciones de la horrenda deuda que acaba de firmar.

Empecinado en sobrevivir, ha asegurado la propia perdición, Conminado a escribir contra el tiempo, para no ser llevado por los espectros, aún con la certeza de que al final, todos los muertos reclamarán su parte del trato. Así pues, escribe para mantenerlos con vida. Les da vida para poder sobrevivir un día más, hasta que suceda lo esperado. El ciclo natural que no puede ser aplazado.

Dedica su pluma a contarse historias en las que salen de su prisión y se maravillan de los que pudieron haber sido. Cree que los alivia. No quiere aceptar que la furia de los huesos contra las paredes no se ha aplacado ni un poco desde aquella vez. Cree que contarles una vida es darles una oportunidad de vivirla. Oh, qué divertido es ver a alguien engañándose a sí mismo.. El lugar está en ruinas, pero el no quiere creer. Tampoco quiere volver, para comprobarlo. Mirar atrás significará aceptar la perdida de aquello que alguna vez hubo amado.

Soñar contigo

No sucede ya aquello de “esto es imposible, ah… es un sueño…”, seguido por la inundación de sensaciones que son arrasadas rápidamente por los sonidos de la mañana. Experimenté nuevamente el peso de tu cuerpo y el calor de tu piel. No exento de vergüenza, intenté saborear nuevamente tu sabor en mis dedos

La realidad llegó

Reality quickly washed the shore of the senses

(oh, cuanto cambia el sentido/sensatez agregar u olvidar una S al final de la oración)

y con un movimiento de su mano reemplazó tu existencia con la realidad

(que buen truco)

Tu curiosidad y tu sonrisa me mantuvieron anclado a la fantasía.

(seguía viendo sábanas, una bata de hospital y mangueras para fluidos)

Y por algún motivo, parte de mí prefiere aún

(

no escribir el resto de aquella oración, que no es sano. Esfuérzate por quienes te rodean

...

Y creen que no mencionar algo equivale a su no existencia.

A ellos, les espera el infierno que se están construyendo

El infierno que bien se merecen

)

.

.

.

“con él si podría pasar el resto de mis días”

(“hasta viejitos” decías)

.

.

.

Karma Police, your system is a joke

Karma Police, please kindly go fuck yourself

La máquina de hacer preguntas

Cuestionario

1. Cómo puede alguien arrebatarle la hija a una madre, sin convertirse en piedra en el acto?

a) Sabiendo, por experiencia, propia, que es muy joven para cuidar de la pequeña
b) Para evitar que abandone a su pareja y regrese a casa de sus padres
c) (Ingrese su respuesta y elabore su argumento)

2. Cómo puede alguien entregar a su hijo a quien lo ha de devorar, y seguir respirando el aire de los vivos?

a) A cambio de una promesa de seguridad.
b) Por miedo a la soledad
c) (Ingrese su respuesta y elabore su argumento)

3. Cómo se puede aceptar ganarse la vida haciendo daño a alguien más?

a) Para poder sobrevivir
b) Por flojera
c) (Ingrese su respuesta y elabore su argumento)

4. Por qué engañar a alguien?

a) Para conseguir algo de la victima
b) Por miedo a las consecuencias de que se conozca la verdad
c) (Ingrese su respuesta y elabore su argumento)

El corazón del universo

Alguien llora. Todo esto, ¿habrá significado algo? las calles por las que deambulé, las que son ahora unidad de medida

(cuando la distancia es inconmensurable no queda sino medir sus efectos)

.

.

.

- papá, qué tan profundo es el pozo?

- no sé. Un dia dejé caer una piedrita a ver cuanto tardaba en sonar. Sabias que es una manera de calcular, ¿no?

- ¿ah si? ¿cómo asi?

- hmm... bueno, primero lanzas la piedra en un hueco del que ya sepas cuanto mide, le tomas el tiempo que demora en llegar al fondo ...

... ah y luego comparas el tiempo que demora en sonar cuando lanzas la piedra al otro hueco, el que no sabes cuál es su distancia, ¿no?,,, el tiempo que demora... es la velocidad. ¿no? y la piedra? ¿cuanto pesa? ¿no cambia el resultado?

continuaste tratando de explicar con tus palabras, y estuvo bien. Descansaste tu cabecita en mi pecho, al que tus palabras utilizaron como caja de resonancia:

- ¿ya no va a volver?

- hmm, hijo... duermete ya, mañana tienes colegio.

- ya no quiero ir...

- Pedrito...

- ... Disculpa papá

Un largo suspiro descansa sobre mi pecho. Un par de minutos despues, la respiración acompasada traería la calma al corazoncito atribulado.

Esperé con paciencia, pensando en cómo explicar mejor algunos conceptos. La piedra lanzada al vacío, el tiempo. la distancia...

.

.

.

Quizás sea un poco tramposo, esto de estirar el concepto de ausencia a vacío. Tal vez otra unidad de medida. Kilos, litros, horas. La distancia apenas sirve para comparar dos puntos:

  • ¿dónde está el objeto?
  • ¿dónde debería estar?

Pero lamentablemente, la respuesta a una de las preguntas ahora carece de todo sentido. La verdad es que sería un ejercicio de autocompasión seguir con esta linea de pensamiento. Afuera, en la obscuridad, un buzo intenta batir algún record de profundidad. Afuera, en la obscuridad, un astronauta camina a través del vacío. Todos guiados por el impulso estupido y peligroso de querer conocer qué hay más allá, siempre. Pero el vacío al que se me ha otorgado acceso no es para explorar. Pienso que el algún lugar (siendo "lugar" un concepto demasiado flexible) alguien experimenta el mayor de los gozos y en su corazon se origina el universo, con sus galaxias y estrellas. Alguien que algún dia conocerá el dolor que señalará el fin de la vida. Y el corazón se encogerá como un puño. Se contraerá y se apagará. Así hasta el siguiente dia. Big bang hace un momento, big crunch dentro de un ratito, no pierda la paciencia, que nada es eterno... ni siquiera la eternidad.

nunca te olvides, corazón:
sístole, diástole...
(no pierdas nunca la esperanza)

En sueños no supe reconocer quien lloraba.

Costumbres extranjeras

Luego del tiempo establecido por la tradición, cada asistente se acercó a retirar las piedras. Junto a ellos los observaba atónito el extranjero que no daba credito a sus oidos, una vez que le hubimos explicado el procedimiento. Sus manos se posaban alternativamente en su cabeza, nuca o se cubria la boca en algún vano intento por mantener el control. Durante todo el tiempo que les tomó retirar las rocas se le oia susurrar negaciones, súplicas al vacío o a alguna deidad a las que uno clama en momentos de desesperación. Los mas viejos observaban incómodos al extraño, preguntandose por qué insistía en venir luego de haber causado tanto daño. Era un ritual del que no se sentian orgullosos. No era la bienvenida al mundo. Era mas bien la expulsión de un prójimo de la memoria familiar. Dónde se ha visto eso? en qué negro corazón se puede encontrar tal crueldad?

El ajeno no tenia porqué pedir explicaciones. Sus ojos buscaban entre los reunidos a algun oficiante, alguien ante quien suplicar, alguien a quien detener o intentar hacer entrar en razón.


- ... Si se quedan con mi cuerpo, eso es lo que harán

- es una locura! por qué siguen haciendo eso?

- por qué se siguen las tradiciones?


- pero por qué? eso hacen siempre?

- no, solo con los que no siguen la tradición

- no la sigues tú?

- no, porque acá estás tú


- Por qué me cuentas todo esto?

detiene su cólera y suspira cansada...

- ... porque soy mala, por decirte las cosas que van a pasar.


Aquel dia no volvimos a pronunciar palabra.

Su cuerpo era ira y desesperanza sobre mi. Me expulsó de su casa


Los hijos y hermanos han llegado. El extraño se dirige hacia ellos pero las miradas de todos ellos lo detienen. Piensas rogar ahora? parecen decirle.

- De verdad la odian tanto?

El grito se oyó claro y trémulo sobre la sala. Era acaso cólera? El impertinente cree que tiene algo que nos importe escuchar?


Las piedras han desaparecido. No hay ni siquiera un montículo a donde hayan sido desplazadas. La sábana que abriga el cuerpo se descubre sucia y maloliente ante los presentes. Empiezan a acercarse, primero cada hermano, uno con una corbata en una mano y un encendedor en otra, procede a quemarla, cuidando que el fuego no se extinga.Queda una piltrafa negra que luego procede a rasgar con furia y desprecio. para arrojar los restos junto al cadaver.

La hija acerca un vestido. Se oye un gemido El extraño parece a punto de volverse loco No! no! no! y empieza a sollozar. Le acercan una antorcha y ella ofrece el vestido a las llamas. Una vez que el fuego se hubo refugiado en el vestido lo dejó caer al piso. rapidamente fueron acercandose otros, a arrojar al fuego regalos, cartas, fotos, juguetes. Una pequeña acercó el muñeco que abrazaba, indecisa. Un gemido de reconocimiento la obligó a voltear hacia el extraño que susurraba "... dónde encontraste eso?" la pequeña se apresura a lanzar el juguete al fuego y se aleja corriendo hacia sus padres.

Se escuchan ruidos de maderas y vidrios rotos. Los asistentes están estrellando violentamente algunos objetos contra el piso. El extraño voltea sobresaltado hacia cada lugar donde se escuchan los estallidos y se le ve cada vez más (si es que era posible) alterado.

Los sonidos de cosas rompiendose ya se han detenido. Todos estan en silencio, excepto el fuego chisporroteando y el enajenado sollozando. Que espectáculo lamentable. un grupo de gente rodea el cadaver. Se puede ver las piedras en sus manos y la locura en sus ojos. EStan por empezar.

El idiota se levanta tambaleandose y en su loca carrera intenta acercarse a ellos. Grita y se retuerce cuando es sujetado por uns pocos que estaban cerca, preparados para lo que obviamente iba a suceder. Se escuchan gritos y las piedras caen sobre el cuerpo, una y otra vez. Los gritos de locura del sujeto pidiendo que se detengan no hacen sino agregar verguenza a una situación ya de por si demasiado vergonzosa. Se oyen las piedras moler la carne y el sonido de los golpes, al inicio variando entre huesos quebrandose y carne cediendo va convirtiendose lentamente en un uniforme y monotono chapoteo de golpes sobre carne molida. El hombre grita y llora, finalmente abandonada la razón. Alguna defensa basica de su cordura pide razones al vacío y repite la pregunta sin esperar respuesta. 

El ojor es insoportable. La sabana se encuentra totalmente mojada y en algunas partes totalmente erosionada a causa de los golpes. Donde alguna vez hubo un cuerpo inerte, la tradicion se encargó de entregar una demostración de desprecio y odio. Mas que olvido, Era la activa eliminaciónde la memoria, la respuesta definitiva.


Malditos! malditos sean! que sus manos se sequen antes de cosechar el trigo! que no encuentren descanso en la muerte! malditos! malditos todos!

Impasibles, los pocos que lo sujetaban lo lanzan a los pies de la masa sanguinolenta. Nadie le dirigiria la palabra a un don nadie del mundo exterior.

Sepan esto, hijos del desprecio: yo no la voy a olvidar!

Unos pocos volvieron la vista hacia el insolente, otros pocos se acercaron. Los que lo hubieron soltado se apresuraron nuevamente a reducirlo. Los breves y arritmicos tamborileos de la piedra contra la carne se volvieron a escuchar.

El problema Kekulé

Del Original en inglés: The Kekulé problem de Cormac McCarthy

Lo llamo el Problema de Kekulé porque entre tantos casos de problemas científicos resueltos en el sueño del investigador, el de Kekulé es probablemente el más conocido. Él trataba de llegar a la configuración de la molécula de benceno y no lograba avanzar cuando cayó dormido frente al fuego y tuvo su famoso sueño de una serpiente formando un aro con la cola en la boca —el ouróboros de la mitología— y despertó exclamando: “Es un anillo. La molécula tiene forma de anillo”. Bueno, El problema, claro (no el de Kekulé sino el nuestro) es que, ya que el inconsciente entiende el lenguaje perfectamente bien (o no entendería el problema para empezar), ¿por qué no responde sencillamente a la pregunta de Kekulé con algo como: “Kekulé, es un maldito anillo. ” A lo que nuestro científico respondería: “Ah ok, Ya entendí. Gracias."

¿Por qué la serpiente? O sea, ¿por qué es el inconsciente tan reacio a hablarnos? ¿Por qué las imágenes, las metáforas, los dibujos? Por qué los sueños, entonces?

Un punto de partida lógico sería definir qué es el inconsciente en primer lugar. Para esto tenemos que dejar de lado toda la jerga de la psicología moderna y volver a la biología. El inconsciente es un sistema biológico antes que nada. Para decirlo en corto (y en preciso): el inconsciente es una máquina para manejar a un animal.

Todos los animales tienen un inconsciente. Si no, serían plantas. A veces podemos atribuirles tareas que en realidad no realizan. Los sistemas en un cierto nivel de necesidad pueden necesitar su propio control independiente. La respiración, por ejemplo, no está controlada por el inconsciente sino por el puente y el bulbo raquídeo, dos sistemas ubicados en el tronco encefálico. Exceptuando claro el caso de los cetáceos, que tienen que respirar cuando salen a la superficie a tomar aire. Un sistema autónomo no funcionaría aquí. El primer delfín anestesiado en una mesa de operaciones sencillamente se murió. (¿Cómo duermen? Con la mitad de su cerebro alternándose) Pero los deberes del inconsciente son incontables. Todo, desde rascarse una picazón hasta resolver problemas matemáticos.

Los problemas en general suelen estar planteados usando el lenguaje y el lenguaje sigue siendo muy útil para explicarlos. Pero el verdadero proceso de pensar, en cualquier disciplina, es en gran parte una tarea inconsciente. El lenguaje se puede utilizar para resumir alguna conclusión a la que se ha llegado —una especie de hito— como para tener un nuevo punto de partida. Pero si vas a creer que realmente usas el lenguaje para resolver los problemas, me gustaría que me escribieras y me dijeras cómo es que lo haces.

Ya les he comentado a algunos de mis amigos matemáticos que el inconsciente parece ser mejor en matemáticas que ellos. Mi amigo George Zweig llama a esto el Turno nocturno. Tengamos en cuenta que el inconsciente no tiene ni lápiz ni bloc de notas y, obviamente tampoco tiene borrador. Que resuelve problemas matemáticos es indiscutible. ¿Que cómo lo hace? Cuando les sugerí a mis amigos que bien podría hacerlo sin usar números, muchos de ellos pensaron, después de un tiempo, que si, que era posible. ¿Cómo? no lo sabemos. Así como no sabemos cómo es que logramos hablar. Si estoy hablando contigo, difícilmente puedo estar armando al mismo tiempo las oraciones que diré después de lo que estoy diciendo ahora. Estoy totalmente ocupado en hablar contigo. Ni tampoco una parte de mi mente puede estar construyendo estas oraciones y luego diciéndomelas para que las repita. Aparte del hecho de que estoy ocupado, esto desembocaría en una regresión infinita. La verdad es que hay un proceso al que no tenemos acceso. Es un misterio totalmente opaco.

Hay personas influyentes entre nosotros —de quienes hablaremos un poco más un poco más adelante— que afirman que el lenguaje es un proceso totalmente evolutivo. Que apareció de algún modo en el cerebro en una forma primitiva y luego creció para ser útil. Algo así como la vista, quizás. Pero la vista que ahora conocemos se puede rastrear hasta una docena de rutas evolutivas bastante separadas. Materia tentadora para los teleólogos. Estas rutas aparentemente comienzan con un órgano primigenio capaz de percibir la luz allí donde cualquier oclusión bien podría ser señal de la presencia de un depredador. Lo que en realidad lo convierte en un excelente escenario para la selección darwiniana. Puede ser que dichas personas influyentes imaginen a todos esos mamíferos esperando a que aparezca el lenguaje. No lo sé. Pero todas las señales apuntan a que el lenguaje ha aparecido una sola vez y en una sola especie, entre la cual se extendió con gran velocidad.

Hay una serie de ejemplos de uso de señales en el mundo animal que podrían tomarse como un protolenguaje. Las ardillas, entre otras especies, usan una señal de alarma para los depredadores aéreos y otra para los que están en tierra. Halcones a diferencia de zorros o gatos. Muy útil. Pero lo que falta aquí es la idea central del lenguaje: que una cosa puede ser alguna otra cosa. Es la idea que Helen Keller comprendió de repente en el pozo. Que el signo de agua no era simplemente lo que se hace para conseguir un vaso de agua. Era específicamente el vaso de agua. De hecho, era el agua en el vaso. Esto aparece en la obra The Miracle Worker. No quedó ni un ojo seco en la casa.

La invención del lenguaje se entendió de inmediato como algo increíblemente útil. De nuevo, parece haberse extendido entre la especie casi instantáneamente. El primer problema parece haber sido que había más cosas que nombrar que sonidos para nombrarlas. El lenguaje parece haberse originado en el sudoeste de África e incluso puede ser que los clics en los idiomas khoisan, incluidos el sandawe y el hadza, sean un remanente de esta antigua necesidad de una mayor variedad de sonidos. Los problemas vocales finalmente fueron manejados evolutivamente, y aparentemente en un tiempo bastante corto, encargando a nuestra garganta en gran parte a la fabricación del habla. No sin costo, al parecer. La laringe ha bajado en la garganta de tal manera que nos ha hecho a nosotros como especie, muy vulnerables a atragantarnos con la comida; una causa de muerte no poco común. También nos ha dejado como los únicos mamíferos incapaces de tragar y vocalizar al mismo tiempo.

El tipo de aislamiento que nos dio altos y bajos, claros y oscuros y otras variaciones en nuestra especie no pudo evitar el avance del lenguaje. Cruzó montañas y océanos como si no existieran. ¿Cubrió alguna necesidad? No. Los otros cinco mil mamíferos entre nosotros están bien sin él. ¿Pero es útil? Oh sí. Podríamos señalar incluso que cuando llegó no tenía adónde ir. El cerebro no lo esperaba y no había hecho planes para él. Simplemente invadió aquellas áreas del cerebro que estaban menos ocupadas. Una vez sugerí en una conversación en el Instituto Santa Fe que el lenguaje se había comportado como una invasión parasitaria y David Krakauer, nuestro presidente, dijo que a él se le había ocurrido lo mismo. Lo que me gustó mucho porque David es muy inteligente. Esto no quiere decir, por supuesto, que el cerebro humano no fuera de ninguna manera adecuado para albergar al lenguaje. ¿Adónde más podría haber ido? No tenemos nada más que la evidencia de la historia. La diferencia entre la historia de un virus y la del lenguaje es que el virus ha llegado por selección darwiniana pero el lenguaje no. Un virus viene muy bien diseñado: muéstralo, giralo un poco, empújalo y… click. Ya quedó. Pero si revisas el rincón de los intentos previos encontrarás varios viruses que no pasaron la prueba.

No hay selección en marcha en la evolución del lenguaje porque el lenguaje no es un sistema biológico y porque solo hay uno de ellos. La lengua ur de origen lingüístico a partir de la cual han evolucionado todas las lenguas.

Para este momento, personas influyentes ya se estarán sonriendo ante el mal disimulado lamarckianismo escondido aquí. Podríamos tratar de evadirlo usando varias estrategias o redefiniciones, pero probablemente sin mucho éxito. Darwin, por supuesto, descartaba la idea de las "mutilaciones" heredadas: como el caso de cortar las colas de los perros, por ejemplo. Pero la herencia de ideas sigue siendo un tema complicado. Es difícil verlo como algo que nos sea solo adquirido. La forma en que el inconsciente trabaja no es tanto que sea poco comprendida sino que es no comprendida por completo. Es un área bastante ignorada por los estudios de inteligencia artificial, que parecen dedicados mayormente a la analítica y a la cuestión de si el cerebro es como una computadora. Han decidido que no lo es, pero eso no es del todo cierto.

De las características conocidas del inconsciente, su persistencia es una de las más notorias. Todo el mundo está familiarizado con los sueños repetitivos. Aquí bien se puede imaginar al inconsciente con más de una voz: no está captando, ¿verdad? No, es bastante lerdo. ¿Qué es lo que quieres hacer? No sé. ¿Quieres intentar usar a su madre? Pero su madre ya está muerta. ¿y eso qué importa?

¿Qué está pasando aquí? ¿Y cómo es que sabe el inconsciente que no estamos comprendiendo algo? ¿Qué es lo que no sabe? Es difícil escapar a la conclusión de que el inconsciente está a merced de un imperativo moral por educarnos. (¿imperativo moral? ¿es en serio?)

La evolución del lenguaje comenzaría con los nombres de las cosas. Luego seguirían las descripciones de esas cosas y descripciones de lo que hacen. El desarrollo de las lenguas en su forma y apariencia actuales —su gramática y sintaxis — tienen una universalidad que sugiere una regla común. La regla es que los idiomas han seguido sus propias necesidades. La regla es que se encargan de describir el mundo. No hay nada más que describir.

Todo fue muy rápido. No hay lenguas cuya forma se encuentre hoy en estado de desarrollo. Y sus formas son todas básicamente la misma.

No sabemos qué es el inconsciente o dónde está o cómo llegó allí, dondequiera que esté. Estudios recientes del cerebro animal mostrando cerebelos de gran tamaño en algunas especies muy inteligentes son bastante sugerentes. Que los hechos que nos rodean son de por sí capaces de moldear el cerebro es una idea que se está aceptando poco a poco. ¿El inconsciente obtiene esta información solo de nosotros, o tiene el mismo acceso a nuestros sentidos? Puedes hacer lo que quieras con el nos y el nuestro y el nosotros, tal como estoy haciendo ahora. En algún punto la mente debe gramaticalizar los hechos y convertirlos en narraciones. Los hechos del mundo no nos llegan en forma de narración. Somos nosotros los que tenemos que darles esa forma.

Entonces, ¿qué estamos diciendo aquí? Que algún pensador desconocido se sentó una noche en su cueva y dijo: Wow. Una cosa puede ser otra cosa. Claro, Por supuesto que eso es lo que estamos diciendo. Excepto que no lo dijo porque no había un idioma para que lo dijera. Por el momento, tuvo que conformarse con pensarlo. ¿Y cuándo pasó esto? Nuestras personas influyentes dicen que no tienen la menor idea. Por supuesto que no creen que eso haya sucedido así. Pero aparte de eso. ¿Hace cien mil años? ¿Medio millón? ¿Más? En realidad, cien mil sería una buena posibilidad. Coincide con los rastros pictoricos más antiguos conocidos, encontrados en la cueva de Blombos en Sudáfrica. Estos rayones tienen mucho que ver con aquel tipo despertándose en su cueva. Porque, aunque es muy probable que el arte llegara antes que el lenguaje, probablemente no lo lo fuera por mucho. Algunas personas influyentes han afirmado que el lenguaje podría tener hasta un millón de años. No han explicado qué es lo que hemos estado haciendo con él todo este tiempo. Lo que sí sabemos, casi sin lugar a duda, es que una vez que tienes el lenguaje, todo lo demás llega muy rápido. La simple comprensión de que una cosa puede ser otra cosa forma parte de la raíz de todo lo que hacemos. Desde el uso de piedritas de colores para el intercambio de cabras hasta el arte y el lenguaje, y de ahí al uso de marcadores simbólicos para representar partes del mundo demasiado pequeñas para ver.

Cien mil años es casi un parpadeo. Pero dos millones de años no. Este es, en términos generales, el lapso de tiempo durante el cual nuestro inconsciente ha estado organizando y dirigiendo nuestras vidas. Y todo eso sin lenguaje. Al menos por todo ese tiempo menos ese parpadeo reciente. ¿Cómo nos dice dónde y cuándo rascar? no sabemos. Solo sabemos que es bueno en eso. Pero el hecho de que el inconsciente prefiere evitar dar instrucciones verbales casi por completo, incluso cuando parecen ser la forma mas práctica, es una señal muy fuerte de que no le gusta mucho el lenguaje e incluso de que no confía en él. ¿Y por qué? ¿Qué tal por la buena y suficiente razón de que se la ha pasado bastante bien sin él durante un par de millones de años?

Aparte de su gran antigüedad, este modo de presentación gráfica de la historia que es el favorito del inconsciente tiene el atractivo de ser útil y sencillo. Una imagen se puede recordar en su totalidad, mientras que un ensayo no. A menos que uno sea un caso de Asperger. En ese caso los recuerdos, aunque correctos, sufren por su propia literalidad. El registro de los conocimientos o información contenida en el cerebro del ciudadano promedio es enorme. Pero la forma en que se almacena es mayormente desconocida. Es posible haber leído miles de libros y poder discutir cualquiera de ellos sin recordar una palabra del texto.

Cuando uno hace una pausa para reflexionar y dice: “Déjame ver. ¿Cómo puedo explicar esto?”, su objetivo es traer de vuelta una idea de este pozo de no-sabemos-qué y darle una forma lingüística para poder expresarlo. Es este aquello que uno quiere poner, lo que es representativo de este reservorio de conocimiento cuya forma es tan indefinida. Si le explicas esto a alguien y te dice que no entiende, es posible que te lleves la mano a la barbilla y pienses un poco más y se te ocurra otra manera de "decirlo". O tal vez no. Cuando sus estudiantes se quejaron ante el físico Dirac de que no entendían lo que había dicho, Dirac simplemente lo repetía exactamente igual.

El método de contar una historia en imágenes se presta a la parábola. Al cuento cuyo significado nos da algo en qué pensar. El inconsciente se encarga de las reglas, pero esto requiere nuestra cooperación. El inconsciente quiere guiarte en tu vida en general, pero no le importa qué pasta de dientes usas. Y aunque el camino que te sugiere puede ser general, no incluye saltar a un precipicio. Podemos ver esto en los sueños. Esos sueños tan perturbadores que nos despiertan son totalmente gráficos. en ellos nadie habla. Estos son sueños muy antiguos y, a menudo, inquietantes. A veces un amigo puede ver su significado, aunque nosotros no podemos. El inconsciente pretende que sean difíciles de comprender porque quiere que pensemos en ellos. Para recordarlos. No significa que no puedas pedir ayuda. Las parábolas por supuesto, a menudo quieren resolverse en la misma situación que proponen. Cuando oíste hablar por primera vez de la caverna de Platón, te pusiste a recrearla.

Me repito. El inconsciente es un operativo biológico y el lenguaje no. O todavía no. Hay que tener cuidado al invitar a Descartes a la mesa. Aparte de la heredabilidad, probablemente la mejor guía para saber si una categoría es de nuestra propia creación es preguntarnos si la encontramos en otras criaturas. El caso del lenguaje es bastante claro. En la facilidad con que los niños aprenden sus complejas y difíciles reglas notamos la lenta incorporación de lo adquirido.

He estado pensando en el problema de Kekulé de vez en cuando durante un par de años sin lograr mucho progreso. Luego una mañana, después de que George Zweig y yo tuviéramos uno de nuestros almuerzos de diez horas, bajé de mi habitación por la mañana con la papelera y, mientras la estaba vaciando en la basura de la cocina, de repente supe la respuesta. O sabía que sabía la respuesta. Me tomó un minuto más o menos comprenderlo. Reflexioné que mientras George y yo habíamos pasado las primeras horas en cognición y neurociencia, no habíamos hablado sobre Kekulé y el problema. Pero algo en nuestra conversación muy bien podría haber desencadenado nuestras reflexiones, las mías y las del Turno nocturno, sobre este tema. La respuesta, por supuesto, es simple una vez que la conoces. El inconsciente simplemente no está acostumbrado a dar instrucciones verbales y no es feliz haciéndolo. Costumbres de dos millones de años son difíciles de romper. Cuando más tarde le conté a George lo que se me había ocurrido, lo pensó durante algo de un minuto y luego asintió y dijo: "Eso suena bien". Lo que me agradó bastante porque George es muy inteligente.

El inconsciente parece saber mucho. ¿Qué sabe de sí mismo? ¿Sabe que va a morir? ¿Qué piensa acerca de eso? Pareciera que  representara a una reunión de talentos en lugar de uno solo. Parece poco probable que el departamento de comezones también esté a cargo de las matemáticas. ¿Puede trabajar en varios problemas a la vez? ¿Solo sabe lo que le decimos? O, más probablemente, ¿tiene acceso directo al mundo exterior? Algunos de los sueños que se esfuerza en armar para nosotros son sin duda profundamente reflexivos pero también, hay algunos que son francamente frívolos. Y el hecho de que parece no ser tan insistente en que recordemos cada sueño sugiere que a veces puede estar trabajando para sí mismo. ¿Y es realmente tan bueno resolviendo problemas o es solo que sigue su propio consejo acerca de las fallas? ¿Cómo tiene esta comprensión tan envidiable? ¿Cómo podríamos averiguarlo? ¿Estás seguro?

Paso lista a los monstruos debajo de la cama

(antes de apagar la luz)

Seguramente hoy intentarás llevarme nuevamente, como otras noches.
(no es sana esta situación, ¿sabes?)
no es sencillo decirte que no. Ojalá me invadiera el miedo y este diera paso a la obediencia.
Por el contrario, te reprocho tu infantil intento por mantenerme a tu lado
Pero lo que me invade es la ira.
permiteme explicarme: es a mí a quien odio, por haber provocado esto.
(tambien me odio por negarme, no voy a mentir)
Pero nada de esto tiene importancia para tí, puesto que a pesar de todo, aún me quieres junto a tí.
Los músculos, tirantes, encuentran inmovilizante el peso de las cadenas.
Las piernas, entumecidas, tratan de poner a este cuerpo de pie, para así dar seriedad a su protesta.
Soy atraido hacia tu cuerpo con celeridad directamente proporcional a tu distancia.
(me pulverizaré en segundos).
Esta sensación de caida repentina, al borde de la vigilia.
.
.
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Lees y me miras "Parece otra cosa. Lo escribes para que se malinterprete, cierto?". Además, ¿por qué me traes de vuelta? así no me voy a terminar de ir jamás.
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es que nunca quise que te fueras, mujer.
(es la frase que callo)

Extinta

Hay tantas cosas que quedaron pendientes.

.

.

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Es tan extraño volver a lugares comunes después de esto. Leer las mismas líneas y recordar: "era necesario sentir esto? era útil?"

En adelante la frase "no estás más aquí" adquiere un sentido nuevo: es ahora llave a un mundo extraño, donde toda mención a tu nombre se realiza en pasado perpetuo.

Antes de poner un pie en ese mundo absurdo, prefiero quedarme en este y observar, cómo hoy tendrías 35. Cómo hoy te emocionarías con una chalina. Cómo hoy me cantarías y bailarías como si fuera yo el homenajeado.

Digo que dudo, mientras este mezquino corazón salta tratando de alcanzarte. Como si cada salto lo acercase a aquel santuario donde aún no es bienvenido. Salta y se dobla en arcadas, mientras vomita palabras que no son sino distracciones para el dolor, indómito e inenarrable que como amorosa paloma, se teje un nido en el pecho.

.

.

.

Es hoy, señores, el día

de ojos apagados y cabellos arrancados.

El dia de la pérdida.

... todas las mañanas, al despertar

Que he de decir? hay una historia aquí, que no quiere salir. Dice que no vale la pena, que no es bonita ni interesante.
Pero yo sé que es peor que eso. Sé que es dolorosa, con un dolor que no es posible abrazar. Lees o te enteras de gente lastimada (que dulce palabra, lastimada) y no sabes lo que eso realmente significa.
No es lo mismo cuando cambias "gente lastimada" por "gente a la que le han hecho daño". Ahora la frase toma otro sentido, mas ominoso, desesperado y sublevante. Pero sigue siendo engañosa la palabra, por insuficiente.
Alguna vez leí que las palabras eran lo unico que nos permitia acceder a lo inasible, pero comprendo tambien que hay significados que desbordan a las palabras que intentan contenerlos. Hay esta necesidad de creer que se comprende, de creer que aún existe la posibilidad de control, de un sentido, aunque sea oculto. Se busca un orden, una justicia, un dios. Un piso firme para no ceder al eterno caer que es la desesperanza y la locura. Se buscan palabras que describan cada dolor, cada experiencia, cada terror; quizás para sentir que no estamos solos en ellos. Sentir que hay de donde sujetarse en todo este vacío de horror.
Cuando eres espectador, intentas comprender. Te cuentan, te explican: pero tu idioma se encuentra limitado por tus experiencias y créeme: tú en realidad no quieres sentir aquello que te cuentan. En algún momento, mientras las explicaciones te ahogan, llegas a desear que por favor, rogarle a quien haya que rogarle (o rogar que exista alguien a quien rogarle) que todo ese dolor que te cuentan sea posible sentirlo, con tal de que esta otra persona sienta siquiera un poquito menos del dolor que ha venido devorandole toda la vida, desde antes que la conocieras. Escuchando estás dispuesto a hacer sangrar y a arrancarte los oidos, entregar los ojos y la lengua, si con eso pudieras aligerar un poco siquiera este dolor que te cuentan. Pero es inutil, lo sabes. A pesar de lo que puedan decir las esperanzas y las buenas intenciones, cada dolor es único e intransferible. Tus manos golpean el espacio vacío. Tus manotazos no alcanzan nunca al ahogado. Estás abrazando un cadaver, todas las mañanas al despertar. Y lo peor de todo es que no lo saben. Ninguno de los dos lo sabe.

***

En realidad, ninguno de los dos quiere saber. Te abrazo mas fuerte y notas que lloro, cuando en realidad eres tú quien tiene motivos para llorar, para morir y matar. Aún así, besas mis lágrimas y me abrazas aún mas fuerte.

Dejavú

Me has llevado a un lugar peligroso, por querer sacar de mí lo que tú necesitas. No es mi tarea ser tu salvación. Puedes escribir que voy a volver, o que voy a morir, o que voy a luchar. Te descubres torpe en tu intención. Me dices que huya, a la espera del tiempo propicio, cuando el único que teme en esta historia eres tú.
Pero seré yo, siempre yo, mientras tú te quedas del otro lado, imaginando aventuras que deseas para tí. Aquí, en medio de la nada, te digo que lo que voy a hacer no será por tu ruego, o porque lleves el lapiz sobre estas hojas, las que camino. No estoy aquí por tí, ni para tí. Resulta que tú me encontraste cambiando los canales de tus locuras y quedas te encantas creyendo que es tu voluntad la que guia mis pasos. Grábate esto, escribiente: Lo que haré, lo haré por mí.
Más aún: puedo hacerlo solo, pero no quiero. No busco tu apoyo, no te preocupes: esta historia seguirá sin tí.
Si crees que hay rabia en mis palabras, te desengaño: hay compasión. Sígueme si quieres, bajo tu propio riesgo. Es tiempo de volver a las páginas, y a la batalla.

Vagando entre árboles viejos, en lo profundo del parque, acepto que no sé que hacer con las memorias que me siguen a pocos pasos de distancia. Si abro los ojos es para mirar al sol, que inunda mi cabeza, dejandoles sin espacio para entrar; a pesar de las ventanas abiertas. Vengan. Vamos a bailar.

Publicarán 3 inéditos de Cortázar

Los cronopios salen de juerga:

... un escritor muy serio que siempre manejó las palabras como si fueran de juguete...

Ahora? a descartar la última edición de sus "Obras completas". Vil mercantilismo.

No es divertido

Ya te digo que escucho voces. No son distintas, me confunden. Creerías que es interesante?
Es fastidioso. Es peligroso. A veces estoy seguro de que son solo imaginaciones mías, ya que no hay nadie cerca. Otras veces estoy tranquilo y las escucho. Salgo a la puerta y busco. Dios sabe que busco, a aquellos que conversan y me digo son solo voces pero sigo buscando porque sé que son reales.
No me dicen nada, son susurros que no me son dirigidos.
Aguzo el oido. En la obscuridad de mi habitación las voces crecen y finalmente dicen algo: no escuches, no es a tí a quien llamamos.
.
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Por qué carajos entonces, no se van a chismorrear a otro lado?
Se rien. Y su risa es lo único perceptible en la noche de mi razón

2008.12.01

O tal vez...

Sabe que da miedo. No es solo la mirada. Es también la violencia de sus movimientos y la imposibilidad de predecir en sus ojos el devenir de las ideas o alguna intención. O quizás, por el contrario, el poder distinguir en ellos tantas imágenes entremezcladas, formando una quimera espantosa, ya no lo sabe. A su alrededor el tacto le devuelve una sensación de eterna alerta, contenida rabia.

- Pareces un demonio
- En serio? has visto alguno antes?

La nota amenazante que impregna al sarcasmo de su voz puede ser otro motivo. Sea cual fuere la razón, nota los corazones ennegrecer y contraerse a su alrededor. Es tan facil - piensa - infectarse de este subrepticio sentimiento, que ataca al olfato de la mente. Ese sentido, el más alejado de la razón. Por eso precisamente al que se le tiene una ciega confianza.

O tal vez...

Se es lo más transparente que se puede ser.

- Idiota. Te quieres creer toda esa mentira, no?
- Supongo que sí. En algo tengo que creer.









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Término de exilio

(acuerdate, luego de leer esto: salir a buscar el cielo esta noche)

Esta noche las estrellas
se han alzado en rebelión

Las calles del país lejano
arden en fuegos fatuos

Del palacio de Dios allá arriba
pronto quedarán cenizas

A los angelitos los han lanzado
por las ventanas

Sus cuerpos, arrastrados
por la turba, han terminado
colgados patas arriba
de los árboles de cabeza

(Pienso en los pollos en dia
de mercado, con la sangre
escurriendo, pataleando y
estirando las alas por última vez)

Se prepara el retorno. Empiezan a llegar los pequeños, fallecidos sin bautismo. Les siguen los fallecidos sin nacer. Los ciudadanos del infierno ya tienen entrada libre mientras Dante se desespera por no poder saber en que parte de su recorrido se encuentra. Bizarro desfile se pasea por la ciudad encendida. Corren rumores de que han atrapado a Dios en el aeropuerto, con un par de maletas repletas de dinero. Dicen que se han agarrado a balazos con los manifestantes. Dicen también que dejó una de las maletas y lo dejaron pasar.
Ya voy alistando maletas. Fuerza muchachos, pronto estaré con ustedes!









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Sala de psicopatología

Después de años en Europa
Quiero decir París, Saint-Tropez, Cap
St. Pierre, Provence, Florencia, Siena,
Roma, Capri, Ischia, San Sebastián,
Santillana del Mar, Marbella,
segovia, Ávila, Santiago,
y tanto
y tanto
por no hablar de New York y del West Village con rastros de muchachas estranguladas
- quiero que me estrangule un negro - dijo
- lo que querés es que te viole - dije (¡oh Sigmund! con vos se acabaron los hombres del mercado matrimonial que frecuenté en las mejores playas de Europa)
y como yo soy tan inteligente que ya no sirvo para nada,
y como he soñado tanto que ya no soy de este mundo,
aquí estoy, entre las inocentes almas de la sala 18,
persuadiéndome día a día
de que la sala, las almas puras y yo tenemos sentido, tenemos destino,
- una señora originaria del mas oscuro barrio de un pueblo que no figura en el mapa dice:
- el dotor me dijo que tengo problemas. Yo no sé. Yo tengo algo aquí (se toca las tetas) y unas ganas de llorar que mama mía.
Nietzsche: "Esta noche tendré una madre o dejaré de ser."
Strindberg: "El sol, madre, el sol."
P. Éluard: "Hay que pegar a la madre mientras es joven."
Sí, señora, la madre es un animal carnívoro que ama la vegetación lujuriosa. A la hora que la parió abre las piernas, ignorante del sentido de su posición destinada a dar a luz, a tierra, a fuego, a aire,
pero luego una quiere volver a entrar en esa maldita concha,
después de haber intentado nacerse sola sacando mi cabeza por mi útero
(y como no pude, busco morir y entrar en la pestilente guarida de la oculta ocultadora cuya función es ocultar)
hablo de la concha y hablo de la muerte,
todo es concha, yo he lamido conchas en varios países y sólo sentí orgullo por mi virtuosismo - la mahtma gandhi del lengüeteo, la Einstein de la mineta, la Reich del lengüetazo, la Reik del abrirse camino entre pelos como de rabinos desaseados - ¡oh el goce de la roña!
Ustedes, los mediquitos de la 18 son tiernos y hasta besan al leproso, pero
¿se casarían con el leproso?
Un instante de inmersión en lo bajo y en lo oscuro,
sí, de eso son capaces,
pero luego viene la vocecita que acompaña a los jovencitos como ustedes:
-¿Podrías hacer un chiste con todo esto, no?
Y
sí,
aquí en el Pirovano
hay almas que NO SABEN
por qué recibieron la visita de las desgracias.
Pretenden explicaciones lógicas los pobres pobrecitos, quieren que la sala - verdadera pocilga - esté muy limpia, porque la roña les da terror, y el desorden, y la soledad de los días vacíos habitados por antiguos fantasmas emigrantes de las maravillosas e ilícitas pasiones de la infancia.
Oh, he besado tantas pijas para encontrarme de repente en una sala llena de carne de prisión donde las mujeres vienen y van hablando de la mejoría.
Pero
¿qué cosa curar?
Y ¿por dónde empezar a curar?
Es verdad que la psicoterapia en su forma exclusivamente verbal es casi tan bella como el suicidio.
Se habla.
Se amuebla el escenario vacío del silencio.
O, si hay silencio, éste se vuelve mensaje.
¿Por qué está callada? ¿En qué piensa?
No pienso, al menos no ejecuto lo que llaman pensar. Asisto al inagotable fluir del murmullo. A veces - casi siempre - estoy húmeda. Soy una perra, a pesar de Hegel. Quisiera un tipo con una pija así y cogerme a mí y dármela hasta que acabe viendo curanderos (que sinduda me la chuparán) a fin de que me exorcisen y me procuren una buena frigidez.
Húmeda
Concha de corazón de criatura humana,
corazón que es un pequeño bebé inconsolable,
"Como un niño de pecho he acallado mi alma" (Salmo)
Ignoro qué hago en la sala 18 salvo honorarla con mi presencia prestigiosa (si me quisieran un poquito me ayudarían a anularla)
oh no es que quiera coquetear con la muerte
yo quiero solaente poner fin a esta agonía que se vuelve ridícula a fuerza de prolongarse,
(Ridículamente te han adornado para este mundo - dice una voz apiadada de mí)
Y
Que te encuentres con vos misma - dijo.
Y yo le dije:
Para reunirme con el migo de conmigo y ser una sola y misma entidad con él tengo que matar al migo para que así se muera el con y, de este modo, anulados los contrarios, la dialéctica supliciante finaliza en la fusión de los contrarios.
El suicidio determina
un cuchillo sin hoja
al que le falta el mango.
Entonces:
adiós sujeto y objeto,
todo se unifica como en otros tiempos, en el jardín de los cuentos para niños lleno de arroyuelos de frescas aguas prenatales,
ese jardín es el centro del mundo, es el lugar de la cita, es el espacio vueto tiempo y el tiempo vuelto lugar, es el alto momento de la fusión y del encuentro,
fuera del espacio prófano en donde el Bien es sinónimo de evolución de sociedades de consumo,
y lejos de los enmierdantes simulacros de medir el tiempo mediante relojes, calendarios y demás objetos hostiles,
lejos de las ciudades en las que se compra y se vende (oh, en ese jardín para la niña que fui, la pálida alucinada en los suburbios malsanos por los que erraba del brazo de las sombras: niña, mi querida niña que no has tenido madre (ni padre, es obvio)
De modo que arrastré mi culo hasta la sala 18,
en la que finjo creer que mi enfermedad de lejanía, de separación de absoluta NO-ALIANZA con Ellos
- Ellos son todos y yo soy yo -
finjo, pues, que logro mejorar, finjo creer a estos muchachos de buena voluntad (¡oh, los buenos sentimientos!) me podrán ayudar,
pero a veces - a menudo - los recontraputeo desde mis sombras interiores que estos mediquillitos jamás sabrán conocer (la profundidad,cuanto más profunda, más indecible) y los puteo porque evoco a mi amado viejo, el Dr. Pichon R., tan hijo de puta como nunca lo será ninguno de los mediquitos (tan buenos, hélas!) de esta sala,
pero mi viejo se me muere y éstos hablan y, lo peor, éstos tienen cuerpos nuevos, sanos (maldita palabra) en tanto mi viejo agoniza en la miseria por no haber sabido ser un mierda práctico, por haber afrontado el terrible misterio que es la destrucción de un alma, por haber hurgado en lo oculto como un pirata - no poco funesto pues las monedas de oro del inconsciente llevaban carne de ahorcado, y en un recinto lleno de espejos rotos y sal volcada -
viejo remaldito, especie de aborto pestífero de fantasmas sifilíticos, cómo te adoro en tu tortuosidad solamente parecida a la mía,
y cabe decir que siempre desconfié de tu genio (no sos genial; sos un saqueador y un plagiario) y a la vez te confié,
oh, es a vos que mi tesoro fue confiado,
te quiero tanto que mataría a todos estos médicos adolescentes para darte a beber de su sangre y que vos vivas un minuto, un siglo más,
(vos, yo, a quienes la vida no nos merece)

Sala 18
cuando pienso en laborterapia me arrancaría los ojos en una casa en ruinas y me los comería pensando en mis años de escritura continua,
15 o 20 horas escrbiendo sin cesar, aguzada por el demonio de las analogías, tratando de configurar mi atroz materia verbal errante,
porque - oh viejo hermoso Sigund Freud - la ciencia psicoanalítica se olvidó la llave en algún lado:
abrir se abre
pero ¿cómo cerrar la herida?

El alma sufre sin tregua, sin piedad, y los malos médicos no restañan la herida que supura.
El hombre está herido por una desgarradura que tal vez, o seguramente, le ha causado la vida que nos dan.
"Cambiar la vida" (Marx)
"Cambiar el hombre" (Rimbaud)

Freud:
"La pequeña A. Está embellecida por la desobediencia", (Cartas...)

Freud: poeta trágico. Demasiado enamorado de la poesía clásica. Sin duda, muchas claves las extrajo de "los filósofos de la naturaleza", de "los románticos alemanes" y, sobre todo, de mi amadísimo Lichtenberg, el genial físico y matemático que escribía en su Diario cosas como:
"Él le había puesto nombres a sus dos pantuflas"
Algo solo estaba, ¿no?
(¿Oh, Lichtenberg, pequeño jorobado, yo te hubiera amado!)
Y a Kierkegaard
Y a Dostoyevsky
Y sobre todo a Kafka
a quien le pasó lo que a mí, si bien él era púdico y casto - "¿Qué hice del don del sexo?" - y yo soy una pajera como no existe otra;
pero le pasó (a Kafka) lo que a mí:
se separó
fue demasiado lejos en la soledad
y supo - tuvo que saber -
que de allí no se vuelve

se alejó - me alejé -
no por desprecio (claro es que nuestro orgullo es infernal)
sino porque una es extranjera
una es de otra parte,
ellos se casan,
procrean,
veranean,
tienen horarios,
no se asustan por la tenebrosa
ambigüedad del lenguaje
(No es lo mismo decir Buenas noches que decir Buenas noches)


El lenguaje
- yo no puedo más,
alma mía, pequeña inexistente,
decidíte;
te la picás o te quedás,
pero no me toques así,
con pavura, con confusión,
o te vás o te la picás,
yo, por mi parte, no puedo más.


1971

AP escribió este poema durante su estadía en el Hospital Pirovano. El texto, tal como se reproduce, está mecanografiado y lleva correcciones hechas a mano por la autora.

Ponte el traje...♫

Recitar! Mentre preso dal delirio,
¡Actuar! ¡Mientras preso del delirio,
non so più quel che dico,
no sé ya lo que digo
e quel che faccio!
ni lo que hago!
Eppur è d'uopo, sforzati!
Y sin embargo, es necesario... ¡esfuérzate!
Bah! sei tu forse un uom?
¡Bah! ¿Acaso eres tú un hombre?
Tu se' Pagliaccio!
¡Tú eres payaso!

Vesti la giubba,
Ponte el traje
e la faccia in farina.
y la cara en harina.
La gente paga, e rider vuole qua.
La gente paga y aquí quiere reír,
E se Arlecchin t'invola Colombina,
y si Arlequín te birla a Colombina,
ridi, Pagliaccio, e ognun applaudirà!
¡ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto;
Muda en pantomimas la congoja y el llanto;
in una smorfia il singhiozzo e 'l dolor, Ah!
en una mueca los sollozos y el dolor. ¡Ah!

Ridi, Pagliaccio,
¡Ríe, Payaso,
sul tuo amore infranto!
sobre tu amor despedazado!
Ridi del duol, che t'avvelena il cor!
¡Ríe del dolor que te envenena el corazón!


Alicia encadenada

Rooster

No encuentro una forma de matarme aún
Los ojos arden con escociente sudor
parece q todos los caminos me llevan a ninguna parte
Esposa y niños, mascota en la casa
El ejército verde no era apuesta segura
Las balas gritan hacia mí desde algún lado

si, vienen a destripar al pollo
si, aquí vienen a destripar al pollo, si
Sabes que no se va a morir
No, no, no, sabes que no se va a morir

Ya vienen a destripar al pollo
Ah, si, si
si, acá viene el pollo, si
Sabes que no se va a morir
No, no, no, Sabes que no se va a morir

El artillero alto caminando
Ellos me escupen en mi propia tierra
Gloria me envió fotos de mi chico
tengo mis pildoras contra la malaria
Mi cuerpo está respirando su desfalleciente aliento
Oh dios por favor no vas a ayudarme a lograrlo?

Si, ya vienen a destripar al pollo, ah si
si, aqui viene el pollo, si
tú sabes que no va a morir
No, no, tú sabes que no va a morir

Al final

Una semana en que golpeo y golpeo. Tengo los nudillos pelados. La cólera sigue. Sigo golpeando. ¿Qué puedo hacer? Las paredes no responden y yo continúo golpeando. ¿Cuando lo supe? Hace años, pero sigo intentando, intentando. Golpeo, golpeo y no es suficiente.
Tengo ganas de dar un cabezazo. Final que apague el fuego de mi rabia. Que sea hielo que traspase desde mi corona a mi pecho, que la luz se apague de una vez.
Que nadie responda cuando llamo a voces a lo que está en el abismo obscuro. Que sea certeza inmediata la muerte.
Dolor de manos, de huesos hollados y brazos cansados. Dolor que no logra el motivo del sacrificio. Dolor de razón de ser perdida. Dolor de pérdida.
Que las aves sepan que he llegado. Que sus nidos se pudran al huirme. Que el trino sea mudo de una vez.
Que no haya recuerdo, que las fotos se quemen y las cabezas sangren.