Disgresiones: de Claudia al FIL 2008

Luego de la presentación de Claudia Ulloa en la Villareal (entré por Colmena: el vigilante me indicó que la conferencia era al fondo, pasando el patio principal, al fondo a la izquierda. Luego de que las indicaciones me llevaran al puesto donde sacaban fotocopias, pregunté: "El auditorio Antenor Orrego?" luego del rostro de confusión de los encargados, me mandaron al segundo piso, a la vuelta de la entrada principal. Ciertamente, recuerdo que habia un auditorio en el segundo piso, pero este se encontraba cerrado. Merodeando por los alrededores llegué a unas oficinas administrativas, en las que una persona me indicó que tenia que bajar al patio de las oficinas administrativas (otras?) y tomar hacia la derecha... vagando vagando, posteriores intentos de pedir ayuda fueron atajados por un telefono telmex sin linea y un telefono de telefónica (que redundante) lo suficientemente snob como para ya no aceptar monedas.
Seguí caminando, pasé junto a un puesto de libros armado recientemente y decidí preguntar en vigilancia de la puerta lateral. A pocos pasos...
Desvié la mirada hacia la puerta a mi izquierda: el poster rosado con blanco a un lado, del otro la columna con una placa con la estela raimondi y en enormes letras: "ANTENOR ORREGO".

Pasado el momento de epifania/iluminación/悟り y que los ángeles se fueran con sus trompetas a otra parte, pensé "porqué C@#@J0$ no dijeron sencillamente: 'Está al costado de la otra entrada'?!"

Habia perdido 20 minutos buscando (crucé la entrada de Colmena exáctamente a las 12:30). Una mirada rápida me permitió entender que habría más o menos 15 personas, que los expositores ya estaban presentes y que debo abandonar la pésima costumbre de tratar de ser puntual.

Cinco minutos después

Luego de ojear el puesto de libros montado junto a la entrada, ingresé a acomodarme en la parte posterior. 12:55 y nada aún.
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Volteó hacia mí y me saludó! yupi! Quién? pues Claudia, la escritora! aunque... bueno... en realidad creo que estaba saludando a alguien detrás mio... -_-'). Autora de (snif) "El pez que aprendió a caminar" y "Séptima madrugada", fuí rememorando los dias en que compré los libros y recordé la FIL aquella... luego pensé "ya estamos Julio, ya va siendo hora..." así que nuevamente, se viene:




Aunque falta bastante información (aún no hay lista de expositores ni escritores invitados), las fechas ya están establecidas: 24 de julio al 03 de agosto del 2008 en el centro de convenciones del Jockey Plaza.
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Poco después, los conferenciantes subieron al estrado y la conferencia dió inicio.

...una cosa es desear y otra obtener

alguien con quien compartir sus mentiras. Una esperanza (vana) de haber encontrado algo que valga la pena. No hay valentía, apenas orgullo. Orgullo que uno apenas se cree.

Como si el cigarrillo no bastara, casi masticando el humo. La mañana anterior habia escuchado el mismo cántico. El ave negra habia empezado el ritual hace tiempo, ahora que lo pensaba. No queria imaginar la posibilidad de que hubiera estado esperando todo ese tiempo.

no te mentiré: el deseo de estar junto a ti se hizo mayor con el paso del tiempo, pero uno se acostumbra al deseo insatisfecho. No es que ya no quiera estar junto a tí, no malinterpretes...

Miradas

Nuevamente, me dirijo sin destino, a la ciudad de las pinturas. A perderme en esta noche de acuarela.
Me dirijo, quien lo diría, a la obscuridad, la real escuela.









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Es lunes.

Como ayer fue Domingo.
Como anteayer fue viernes.
Como mañana será Lunes.









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Afuera...

La garúa quiere ser lluvia
(cuando sea mujer)

y yo encerrado en esta oficina
(queriendo hacerla mujer)










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El cielo tiene nombre: tu nombre

Regresaba a las 3 de la mañana y el empedrado del patio mordía mis pasos. La luna a punto de ocultarse. Como otras veces, distraigo la vista en el azul que la rodea, tratando de pensar sin pensar en que podría ser ella la indicada. Cabeza fria, camarada. Mañana empieza otra semana de trabajo.

Bienvenido autismo

Hasta el otro sábado, o domingo, o algún dia que ya no será vacío, inundado de voz y luz. Cualquier dia es bueno, pienso. Suspiro cansado - Otra vez - y la ilusión golpea el piso junto con mis zapatos caidos. Historias que me cuento para dormir sin sueños. Afuera, paradójicamente, la luna se oculta para dejar a la vista la realidad.

Hasta que de pronto, él me pregunto:
Era bella, ¿no es verdad?
"mas que la luna" - dije yo -, y él sonrío.

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Esperanza

Ya va a ser un año de esto: por el malecón del callao (alt. Real Felipe) perdí perdieron se me perdió se robaron este libro:



así que si alguien sabe donde puedo encontrarlo, que sepa que haré todo lo necesario para recuperarlo. Quien sabe, alguna vez llegue a tus manos este libro, con dedicatoria ajena... pásame la voz! iré a donde sea! Quizás el libro regrese a mis manos. Uno nunca sabe.
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Uno nunca sabe









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Desaparecido

Si he de distinguir a la sucesión de los dias por la sensación de transcurrir de las horas, he de admitir que desde hace tiempo estoy estancado en un dia en particular. Me es posible distinguir este dia por la certeza de la ausencia de algo dentro mio (supongo) en el corazón. Desaparecido iba a ser la palabra, hasta que me ví obligado a aceptar que no servia. Recordé una lata, en el piso gris, a la que me acercaba a sacar galletas cuando era pequeño. Una de esas veces, cuando caí en la cuenta de que mas de la mitad del contenido ya habia sido consumido, quise alargar el placer distanciando los momentos.
Cada vez que pasaba cerca y pensaba en tomar siquiera una, me daba cuenta que me era demasiado facil aplacar mi deseo y esperar. De todos modos, yo era el único dueño de las galletas, así que no habia peligro. En ningún momento sucedió el olvido: yo tenia una lata medianamente llena de galletas y era un pensamiento, si no alegre, reconfortante. Esto de querer, y a la vez querer esperar, sucedió muchas veces en aquel episodio.
El resto de la historia es completamente natural y previsible (o quizás no mucho): cuando finalmente decidí destapar nuevamente la lata, la encontré vacía. Supongo ahora que se habrán malogrado y mi madre haya decidido botarlas. Sin embargo, y a pesar de que esta anécdota encuentre simil en varios aspectos de mi vida, el tema está en que al final, supe que lo que yo tanto queria, cuidaba y atesoraba durante todo ese tiempo, hacia tiempo que ya no existía. Me sentí vacio y tonto. No tonto por la oportunidad perdida, sino por caer en la cuenta recién, de que esa oportunidad la habia perdido hace mucho tiempo.
Todo esto para intentar explicar que, ese algo dentro de mi corazón, nunca pudo desaparecer. Por la sencilla razón de que nunca estuvo ahí.


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3? 4 años?...

... desde que me aferrara a este estribillo, sin saber quien era el cantante o donde podría encontrar la canción.

Y quisiera ser como el mar
y que tú en mis aguas te vinieras a bañar
para poderte retener
hasta el fin... mi amor
(Viaje de descanso familiar a Huaraz. Escena en mi cabeza: Un sujeto anota el estribillo en una hoja cualquiera y no la suelta, suda ante la posibilidad de que el papel se le escape de las manos. La tinta deja de ser en el papel, se funde a su palma. Eso explica por qué no olvidé). Encontré la letra, ya encontraré el audio.

Salvemos nuestro amor
(Aguamarina)

Yo quisiera salvar este amor
esta distancia, camino fatal
que nos divide a los dos
y embriagarme con todita la fragancia
q hay en ti mujer
salvemos nuestro amor
te lo pido por favor

Yo quisiera ser como el mar
y que tú en mis aguas te vinieras a bañar
para poderte retener hasta el fin mi amor

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Epitafios

Amiga, te esperé____________Amigo, siempre
__toda la vida________________fuiste tonto









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NNOOOOOOOOOOOOOO...!!!!

Me entero desde el blog de Ivan Thays que alguien se adelantó:
La acción de "Omega Minor" se desarrolla en momentos distintos del siglo XX entre Berlín, Boston, Los Álamos y Auschwitz. Sus personajes son neonazis, un profesor de física que regresa a Potsdam a expiar sus pecados, un universitario que concibe un experimento que determinará la suerte del universo y un superviviente del Holocausto, que cuenta su vida a un psicólogo dispuesto a escucharle. "Omega Minor" es la segunda obra de Verhaeghen, que, además de ser escritor, trabaja como psicólogo cognitivo y es profesor asociado del Georgia Institute of Technology (Atlanta, EE.UU.). Según ha anunciado, Verhaghen donará el dinero del premio a la Unión de Libertades Civiles de América en señal de protesta por la política exterior de Estados Unidos.


·$%·$%&$%$##%& amp;$&$··$%·~€~#€¬€€!"·!"·##$%&am p;''/()/)?)==)%/&/(&/!!!·······························
FCK!!!!·······························
DAMN IT!

A rehacer el borrador mas avanzado que tenia... snif

Sin sentido

Observaba incrédulo a la joven junto a mí, mientras este escritor bromeaba diciendo que facilmente, aunque pareciera prestabamos atencion a su charla, en realidad estariamos pensando en qué hacer para el sábado. Risas del público.
Porque así es la imaginación de indomable, claro y yo me negaba a aceptar que ella estaba junto a mi nuevamente, en una imagen distinta.
Sabia que era otra. No era ni siquiera parecida. Por el contrario, era idéntica a lo que recordaba de ella en una noche lejana. Con el tiempo llegaron los cambios, pero lo que estaba en ese asiento era una versión inmutada. Tenia junto a mí al recuerdo de ella hecho cuerpo.
Lentes de montura gruesa y el cabello no tan largo que tanto le recuerdo. Y maldición, yo que seguía dudando con una duda falsa porque sabia que no era, claro que no era pero era ella hasta en sus gestos, en su forma de cruzar las piernas pálidas, apagadas por el velo de las medias transparentes. Me digo que escribiré sobre esto al regresar pero sé que no lograré explicar ese saber que no es ella, por mas que sea ella. Además está esa imagen imaginada (jamás la habia visto vestida así, me explico?). Así atendía a la conferencia, con ganas de tocar la burbuja de al lado y que se reventara de una vez, porque tengo miedo de llegar a creer que las fantasias pueden fugarse a la realidad. Así, pap! dedo a burbuja y ya no está, la exposición ha terminado, me he quedado de piedra al ver su figura alejandose despreocupada, no solo por el recuerdo sino por el calor de verla hermosa, apetecible, vestida como en mis mejores sueños (porque mis mejores sueños empiezan así, con ella vestida). Y me siento culpable porque comprendo que estoy viendo lo que espero de ella, no la que es ahora, con el cabello corto y algún kilo de más que yo estoy seguro que no me importa realmente, pero de repente pienso que no es tanto así, porque si así fuera la hubiera imaginado real. No me entiendo. Creo que estoy siendo demasiado severo, si lo que extraño de ella, mas que su cuerpo es a ella, porque esto, la necesidad de cuestionarme todo, de repente eso.
Al salir, recibo el libro y el cambio. Volteo y quedamos frente a frente, así confirmo lo que ya sabia, que es ella, los ojos los labios todos suyos y ese color capulí en sus mejillas que me enciende

- disculpe...
- ah, pase

... y sus tobillos y extremidades posteriores todas, elevadas por obra y gracia de las sandalias de taco alto

- señor...
- perdón

Sus ojos se agazapan tras los lentes, aunque miran fijo y yo quiero sorprender un conato de sonrisa en sus labios que me lleve de cabeza al otro lado de este filo en el que estoy caminando, que está entre realidad e imaginación. No sonrie, se sorprende y se incomoda y pasa de mí, que estorbo. Caigo del otro lado del filo. Ya no tengo interés ni en el autografo ni en la copa de vino reglamentaria. Me voy, es decir, huyo. Cosas sin importancia.









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Para qué volver a lo mismo...

...Pero sí, bobo, para qué volver sobre eso. No es que yo junte las manos de admiración frente a tu deseo de franqueza, que en el fondo es una mala conciencia que busca detergentes a toda costa, pero ese problema ya lo hemos manoseado hasta vomitar...










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Oniria

Hace tiempo (1 año? 2 años?) hubo un ciclo de cortometrajes en canal 7. Entre ellos uno que trataba de un grupo de compañeros de clase de la universidad que no pueden salir de una casa porque afuera, al parecer está la policia desactivando una bomba. El tema está en las distintas reacciones de los chicos ante la presión y la posibilidad de morir. La canción de los créditos me gustó tanto que estuve anotando diversas frases para buscarlas después. Es por esta canción que existe un tag llamado Oniria:

Letra y música: Rafo De la Cuba

Había un ángel en mi ventana
había un ángel que me cuidaba


el siempre quiso cuidar mi alma
nunca me dijo lo que pasaba
y entonces pude ver esa gran explosión
(vi cómo el cielo se abrió)
están intentando oscurecerme
(no tengo como defenderme)
veintisiete mil ladrones mentales
(quieren tomar el control)
pero el ángel se atraviesa
(un sangriento asalto a su cabeza)




Él no podía acorazarme
estaba frágil ante la luz del sol
funden sus almas dentro del ángel
la oscuridad en su brillante color
y entonces tuve esa horrible sensación
(el gran momento llegó)
lo que quieren es convencerme
(el cielo no oirá esta muerte)
el peligro nunca estará en mi mente
(no llegará a mi dolor)
pero el ángel se atraviesa
(un sangriento asalto a mi cabeza).





Presidente Morsa - Oniria

Conflicto entre los ojos y la mirada

Muchas veces he visto cosas que otros también han visto. Esto me inspira una cólera sutil y de puntillas, a cuya íntima presencia manan sangre mis flancos solidarios.

- Ha abierto sol - le digo a un hombre.

Y él me ha respondido:

- Sí. Un sol flavo y dulce.

Yo he sentido que el sol está, de veras, flavo y dulce. Tengo deseo entonces de preguntar a otro hombre por lo que sabe de este sol. Aquel ha confirmado mi impresión y esta confirmación me hace daño, un vago daño que me acosa por las costillas. No es, pues, cierto que al abrir el sol, estaba yo de frente? Y, siendo así, aquel hombre ha salido, como de un espejo lateral, a mansalva, a murmurar, a mi lado: «Sí. Un sol flavo y dulce». Un adjetivo se recorta en cada una de mis sienes. No. Yo preguntaré a otro hombre por este sol. El primero se ha equivocado o hace broma, pretendiendo suplantarme.

- Ha abierto sol - le digo a otro hombre.

- Sí, muy nublado - me responde.

Más lejos todavía, he dicho a otro:

- Ha abierto sol.

Y este me arguye:

- Un sol a medias.

¡Donde podré ir que no haya un espejo lateral, cuya superficie viene a darme de frente, por mucho que yo avance de lado y mire yo de frente!

A los lados del hombre van y vienen bellos absurdos, premiosa caballería suelta, que reclama cabestro, número y jinete. Mas los hombres aman poner el freno por amor al jinete y no por amor al animal. Yo he de poner el freno, tan solo por amor al animal. Y nadie sentirá lo que yo siento. Y nadie ha de poder ya suplantarme.

O tal vez...

Sabe que da miedo. No es solo la mirada. Es también la violencia de sus movimientos y la imposibilidad de predecir en sus ojos el devenir de las ideas o alguna intención. O quizás, por el contrario, el poder distinguir en ellos tantas imágenes entremezcladas, formando una quimera espantosa, ya no lo sabe. A su alrededor el tacto le devuelve una sensación de eterna alerta, contenida rabia.

- Pareces un demonio
- En serio? has visto alguno antes?

La nota amenazante que impregna al sarcasmo de su voz puede ser otro motivo. Sea cual fuere la razón, nota los corazones ennegrecer y contraerse a su alrededor. Es tan facil - piensa - infectarse de este subrepticio sentimiento, que ataca al olfato de la mente. Ese sentido, el más alejado de la razón. Por eso precisamente al que se le tiene una ciega confianza.

O tal vez...

Se es lo más transparente que se puede ser.

- Idiota. Te quieres creer toda esa mentira, no?
- Supongo que sí. En algo tengo que creer.









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Temporadas de amor

Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
Quinientos veinticinco mil momentos tan queridos
Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
Como mides tú un año?

En amaneceres, en atardeceres, en medianoches, en tazas de café?
En pulgadas, en millas, en risas, en relajos?
En quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
Como mides un año en la vida?

Que tal en amor?
Mídelo en amor.

Temporadas de amor.

Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos!
Quinientos veinticinco mil viajes que planificar.
Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
Como puedes medir la vida de una mujer o un hombre?

En verdades que ella aprendió, o en las veces que él lloró
En puentes que él quemó, o en la forma en que ella murió.

Es momento de cantarlo ahora,
ya que la historia nunca termina
celebremos la memoria de un año en la vida de los amigos.
Recuerda el amor!

Midelo en amor.

Temporadas de amor




Al tiempo

Noches de luna clara y viento helado
(como han cambiado los dias)
El calor hoy está en otras tierras,
(pero de que existe, existe)
en otro corazón prendado
(en otro corazón...)

un corazón cerrado
un corazón ajado
un corazón callado

En luna clara y viento helado
un corazón
Pulido como piedra de rio.









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Viaje

Como una mala broma llegó la oportunidad. En el lugar extraño encontré también que, a cada paso iba desapareciendo mi rastro. - Nada nuevo - me dije.
Fuí otro, por querer decir "fué otro". Quien en la acera encontró a una mujer dormida y la acompañó (por querer decir "gozó de su compañia"). Fué otro el que se extravió al encontrar lo que deseaba y darse cuenta de que aún así, seguía cayendo. Ese otro que fue recogido y llevado a rastras a la orilla de un rio, a ser lavada su cara y despertados sus sentidos. Al amanecer seguía teniendo hambre. Ese mismo otro que no protestó al ser llevado al calabozo. Aquel que no tenia a nadie esperandolo en la puerta de la comisaria, mas que el sol de las 3 de la tarde. Solo con lo puesto, sin correa ni pasadores, encontró que no valia la pena ser el otro, o intentar irse a otro lugar.
Pensó en buscar al otro, no sabía para qué. Quiso creer que quizás el otro sabría para qué. El otro, que no sabia para qué, intentó en vano esconderse, el otro, que a pesar de todo, sabia que ninguno de los dos sabia para qué, siguió buscando. Ambos se sabian cercanos, luego de haber caminado tanto. Bastaba llegar a esa esquina, pensaron ambos a la vez, y se vería cara a cara. El otro detuvo su paso, el otro lo notó. El otro maldijo su cobardía, su querer encontrarlo a sabiendas de que el otro tampoco tenia la respuesta, el querer buscar en otro el sentido para su sinsentido. Dió media vuelta y se alejó. Probablemente de tiempo en tiempo cede a la tentación de buscar al otro, pero desiste luego de unas pocas cuadras.
Del otro lado de la esquina, el otro, extrañado y confundido se quedó de pie, perdido entre la multitud que empezaba a abarrotar los paraderos a las 6 de la tarde.









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Reuters

Fuentes allegadas a nuestra redacción indican que, en la maleta que Dios dejó, se encontró, además de enseres personales consistentes en mudas de pijamas y ropa interior, un juego de bigotes y barbas postizas, gafas oscuras y un par de alas talla XL. Ante la evidencia, voceros de extranjería se apresuraron a alertar a la ciudadanía a denunciar a cualquier angel de la guarda en actitud sospechosa: que sea viejo, que no tenga alas o que tenga la costumbre de impartir órdenes.









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