INTENTO DE PRÓLOGO AL ESTILO DE ELLOS, NO DEL MIO



Ellos son todos y yo soy yo
G.

Nada en suma. Absolutamente nada. Nada que no salga del carril cotidiano. La vida no fluye ni incesable ni uniforme: no duermo, no trabajo, no paseo, no hojeo al azar algún libro nuevo, escribo bien o mal - seguramente mal -, con impulso y con desmayo. De rato en rato me tumbo en un diván para no mirar el cielo, añil o ceniza. ¿Y por qué no habrá de surgir de improviso lo impensado, quiero decir el poema? Trabajo noche tras noche. Lo que cae fuera de mi trabajo son dádivas de oro, las únicas estimables. Pluma en mano, pluma en las cuartillas, escribo para no suicidarme. ¿Dónde nuestro sueño de absoluto? Diluido en el afán diario. O acaso, a través de la obra, hacemos esa disolución más delicada.
El tiempo transcurre. O, más exáctamente, nosotros transcurrimos. En la lejanía, cada vez más próxima, la idea de un trabajo siniestro que he de cumplir: la corrección de mis antiguos poemas. Fijar la atención en ellos equivale a volver a lo mal andado, cuando ya estoy caminando hacia otra parte, no mejor pero sí distinta. En un libro informe quiero detenerme. No sé si ese libro mío realmente me pertenece. Forzada a leer sus páginas, me parece que leo algo escrito por mí sin darme cuenta que era otra. ¿Podría escribir hoy del mismo modo? Me descontenta, siempre, leer una antigua página mía. La sensación que experimento no podría definirla con exactitud. ¡Quince años escribiendo! Desde los quince años con la pluma en la mano. Fervor, pasión, fidelidad, devoción, seguridad de que allí está la via de salvación (¿de qué cosa?). Los años pesan sobre mis hombros. No podría yo escribir así al presente. ¿Había en esa poesía la asombrada y silenciosa desesperación de ahora? Poco importa. Todo lo que quiero es volver a reunirme con las que fui; el resto lo dejo a la ventura.
Cantidad de imágenes de muerte y de nacimiento han desaparecido. El destino de estas prosas es curioso: nacidas de la desgracia, sirven, ahora, para que otros se entretengan (o no) y se conmuevan (o no). Acaso, después de leerlas, alguien que yo sé me querrá un poquito más. Y esto sería bastante, es decir muchísimo

Se recomienda escucharlo en orden aleatorio...

- ... debe ser alguna leyenda amazónica - pensé, cuando ví el cuadro de Bendayan en la pared:

http://33bendayan.blogspot.com/

que a su vez, me recordó al "Obsequio" de Rafo Raez:



Y no fué por nada:


Producido por Javier Lazo y Mino Mele. Arte - Christian Bendayán. Diseño gráfico - Fabrizio Piazze. Mezclado por José Inoñán y Javier Lazo. Masterizado por José Inoñán. Música y letras - Rafael Raez Luna, excepto letras de "Obsequio", poema de Carlos Oquendo de Amat, y "Aguas tranquilas", co-escrita con Celeste Viale Yerovi para la ópera infantil "La ópera del Sol" de Rafo Raez, Javier Lazo y Celeste Viale Yerovi. Producción ejecutiva - Eduardo Cisneros. Manager - Yolanda Hernandez Miguel. Cel 9 714 4897 - Contactos: rraez (a) yahoo.com - rraez2003 (a) yahoo.es - www.raforaez.com

Apoya a tu escena, este disco no es plástico, cuesta muchísimo trabajo y dinero hacer un disco así.

Poco importa

Al abrir los ojos esta mañana, el amor se había ido. Miré por la ventana largo rato, sin terminar de creerlo - ahora regresa... - me decía a mí mismo - ... seguro se ha ido a comprar el pan -, pero ¿quién ha visto alguna vez al amor salir a comprar el pan? casi sin tomar mi situación en serio, fui haciendo como si no fuera a regresar. Hice algunas llamadas, me despedí de los amigos - no recordé haber deseado tanto que una conversación telefónica acabase pronto - y salí a trabajar. Ya en la oficina, noté un zumbido inundando mis oidos, tan monótono y alto que no supe discernir en que momento habia empezado. Llegué a manejar la posibilidad de que lo haya estado escuchando desde que despertara. No podía recordar el momento o el origen del sonido. Incluso creí recordar que en mi sueño, al momento de despedirme de alguien, los ruidos de la ciudad se hacian mas fuertes, fundiendose, haciendo imposible distinguir algún otro. - ¿Es así?, ¿este sonido ha venido siguiendome desde entonces? - No era una molestia, pero me pareció que mis compañeros de trabajo me miraban extrañados. Al voltear encontraba a un grupo de gente mirándome, gente que al instante volteaba a otro lado, distraida. Algunos se asomaban por encima de sus cubículos y yo, con la mirada les interrogaba - ¿Que sucede? - meneaban la cabeza, despreocupados, volvian a sentarse. Nada de esto me preocupaba, en realidad. Seguí con mi trabajo normalmente, hasta la hora de salida. Tomé mis cosas y como siempre, pasé de largo entre toda esa gente desconocida. Me miraban y hablaban entre si. O eso estarían haciendo, no podría asegurarlo. Cuando pasaba junto a ellos el zumbido crecía, y de ellos solo podia ver sus labios moverse y sus ojos observarme. En la calle, un taxi me llevó a casa. Encendí la radio y la televisión al máximo volumen. Apagué la luz.
De espaldas al televisor, observando la luminosidad proyectada contra la pared, pensé en si realmente se habría ido para siempre el amor. Sin terminar de creer en mi buena suerte, caí dormido. ¿O desperté? Poco importa.

Alicia encadenada

Rooster

No encuentro una forma de matarme aún
Los ojos arden con escociente sudor
parece q todos los caminos me llevan a ninguna parte
Esposa y niños, mascota en la casa
El ejército verde no era apuesta segura
Las balas gritan hacia mí desde algún lado

si, vienen a destripar al pollo
si, aquí vienen a destripar al pollo, si
Sabes que no se va a morir
No, no, no, sabes que no se va a morir

Ya vienen a destripar al pollo
Ah, si, si
si, acá viene el pollo, si
Sabes que no se va a morir
No, no, no, Sabes que no se va a morir

El artillero alto caminando
Ellos me escupen en mi propia tierra
Gloria me envió fotos de mi chico
tengo mis pildoras contra la malaria
Mi cuerpo está respirando su desfalleciente aliento
Oh dios por favor no vas a ayudarme a lograrlo?

Si, ya vienen a destripar al pollo, ah si
si, aqui viene el pollo, si
tú sabes que no va a morir
No, no, tú sabes que no va a morir

Al final

Una semana en que golpeo y golpeo. Tengo los nudillos pelados. La cólera sigue. Sigo golpeando. ¿Qué puedo hacer? Las paredes no responden y yo continúo golpeando. ¿Cuando lo supe? Hace años, pero sigo intentando, intentando. Golpeo, golpeo y no es suficiente.
Tengo ganas de dar un cabezazo. Final que apague el fuego de mi rabia. Que sea hielo que traspase desde mi corona a mi pecho, que la luz se apague de una vez.
Que nadie responda cuando llamo a voces a lo que está en el abismo obscuro. Que sea certeza inmediata la muerte.
Dolor de manos, de huesos hollados y brazos cansados. Dolor que no logra el motivo del sacrificio. Dolor de razón de ser perdida. Dolor de pérdida.
Que las aves sepan que he llegado. Que sus nidos se pudran al huirme. Que el trino sea mudo de una vez.
Que no haya recuerdo, que las fotos se quemen y las cabezas sangren.

Te utilizo

Quedé con fragmentos de tu alma incrustados en la mia, aquella vez que estallaste frente a mí. No tengo problema en admitirlo: muchas veces uso tu imagen para cuestionarme, para conocerme - para llegar a lugares a los que temo ingresar solo - Esas veces haces las preguntas adecuadas y ante ellas, no temo responder.
Hay gente que vive con pedazos de bala en el pecho y no se muere. No has visto las noticias? Otros dicen que con metal metido en el cerebro pueden captar las señales de radio, ves? todo es posible. No te rias, comprendes mi punto? bueno, ríete pues.
Juntos hemos ido a muchos lugares. Contigo todo es religión. Hemos irrumpido en bautizos antiguos, algunos matrimonios, y hasta un velorio. Recuerdo esa tarde: observabas el rostro en el cajón, largo rato. Luego preguntaste qué se sentiría estar ahí, con la certeza de que serás enterrada. ¿Otra vez la pregunta correcta para mí? Quedé en silencio, observando el rostro apagado de la finada.
Cuando salimos, hacia mucho rato que se habian llevado el cuerpo. La capilla estaba vacía y el sol se habia ocultado. Un viento helado nos abrazó. Caminamos en silencio. Creí que algo había pasado. Tuve miedo de dirigirte la palabra y que no respondieras, como si fuera a tí a quien se llevaran al camposanto. Me detuve a mirarte. Alzaste la vista hacia donde aún se podia escuchar a la comitiva alejándose. Sujetaste mi brazo y con decisión, me sacaste del cementerio, alejándome del llanto.
Marqué tu número nuevamente. Contestó la misma voz que ha venido respondiendo desde entonces - ¿quien és?... ya deje de llamar! - su voz se hizo más aguda - ya se lo he dicho!... ya está muerta! - el llanto le cortaba la respiración - muerta!... ¿que no le dí la dirección del velorio esa vez? ¿no fue? ¿Quien es?
- el llanto del otro lado del auricular fue interrumpido por un golpe seco que acabó con todo sonido. No importa. Si le contara no me creería. Luego de ese velorio, de vez en cuando me sorprende gratamente tu buenos dias en mi habitación - ¿te molesta? - No, como crees, ven cuando quieras, la casa es tuya.

El amor se va volando

Al final, no hay final

Algún comentario?

Una de esta noches va a dibujarse en el umbral de mi puerta la silueta delgada y silenciosa de un hombre que no pronunciará palabra alguna porque no será necesario y porque no habrá siquiera saludos. Ni él ni yo llegaremos a saber como se llama el otro ni a calcular el tamaño de la tristeza porque, rápido, como si calzara los zapatos de la muerte, ese hombre se irá con Claudia...


Alguna vez pensé en la muerte. No en la parca, no la de la guadaña. Es la muerte real la que siempre estuvo acá adentro, separando mis neuronas, dejándome caer en el vacío, tensando mis visceras cual guitarra.
El no poder hacer nada, este "no-existir" en tí, ser el espectador de una película millares de veces vista. Dejar el corazón caer (una vez más). Esta muerte, la de no ser en tu plano de realidad. Incorpóreo como soy, incapaz de sujetar nada en la caida.

No reconozco en mí un poder tan mágico le dije, o tal vez lo pensé, ya no recuerdo


El título es de un cuento de Eduardo Gonzalez Viaña.

Por los siglos de los siglos...

¿Recuerdas todas las veces que cruzamos el puente que iba al pueblo, y siempre te negaste a bajar del caballo? Terca, niña terca, me río ahora. Un puente colgante no es lugar para jinetes. Tenías mi alma en vilo mientras guiaba a pie a la dócil bestia, un paso a la vez. Los señores me encargaban tu cuidado, por ser el que estaba mas cerca a tu edad, pero por eso mismo te negabas a hacer caso a las mínimas precauciones que intentaba tomar contigo.
Tu hermoso rostro arrugado. Mira cuanta gente te rodea. Te ríes hablándoles a tus nietos, pequeños que te miran, con más curiosidad que temor. No te levantas de esa vieja poltrona, tu cómodo trono matriarcal. ¿Ya para qué? Los niños siguen llegando, los hijos traen a sus hijos y estos, a sus hijos. Sonríes y los abrazas tan fuerte que a muchos de ellos haces olvidar que es la primera vez que los ves. Algo se aprende cuando se llega a tu edad.
Esa poltrona, ¿es acaso la que hice para tu madre? ¿Hace tanto? no es posible. Recuerdo que mi padre me enseñaba a hacer muebles. Fue precisamente durante la hechura de esta que ahora te sostiene. Él Estaba desbastando el armazón - siempre queda algo tosco luego de armarlo - me decía, cuando los demás peones entran al taller a llevárselo. Atisbé una expresión en su rostro que me costaba definir. No me avergüenza decir que se le quebró la voz al oír al patrón, llamándolo a salir. Afuera lo llevaron. Sostuvo la mirada del señor y en silencio, volvió la mirada hacia mí. - No te preocupes, se va a nuestra casa -.
La señora me trataba bien. Pocas veces la había visto salir en primavera. Otoño e invierno la mantenían retirada en sus habitaciones. Nunca habría entrado de no ser por tu insistencia - mi mamá quiere que vengas -. El olor fuerte de la madera húmeda.
Tal vez si las cosas hubieran sido de otra manera. Desear la muerte de un muerto no es pecado, ¿o sí? Pero tal vez si tu padre hubiera muerto primero, tal vez lo hubiera sabido antes. Ya sabes, ese secreto que la vergüenza le hacia callar. Yo lo sabia, o creía saber, que a pesar de su protección, tu padre me odiaba, tal como odiaba a mi padre por alguna rencilla perdida en el tiempo. ¿Por qué se había demorado tanto en hacer lo que hizo, finalmente?

Tuve mucho tiempo para odiarlo, cuando me enteré, por boca de tu madre, de su parte de la historia. ¿Te la contó también a ti? Digna confesión de agonizante. Al menos fue reconfortante para él, saber que el odio era mutuo. Mi padre no lo habría odiado, quizás eso lo hizo lo suficientemente insoportable como para matarlo.

Mis pasos ahora son lentos, pausados. Los más jóvenes me observan, dudosos de acercarse a ayudar a un extraño. Alguien me cede un asiento junto a la mesa donde está la gran torta que han traido para tu fecha especial. Los más pequeños corretean entre la sala y el jardín, amenazando con derribar las botellas de cerveza que presiden los corros de gente adulta. Junto a mí está una pareja con dos niñas que acaba de llegar, el padre ansioso de soltar a los hijos, como cabritos al monte – Pero primero vayan a saludar a la abuela – dice la madre – la biz… abuela – objeta la pequeña de ojos pardos, inquieta ante los intentos de su padre por acomodarle el cabello – ya – la suelta mientras la niña se va saltando, tarareando – la biz, abuela la biz, abuela la biz, abuela la biz… -.
La mujer le dice – ¿no es tu bisabuela? – si, pero si le digo a la nena entonces va a estar todo el día con el sonsonete de “es mi tatara tatara tatara tatara tatara tatara tararara tatarabuela…♫” – llévale a la bebe… - ¿por qué no vienes tú? – ya sabes que tu abuela no me quiere – no seas así… vamos! –

Mientras me guiabas hacia la habitación de tu madre, encontraba cada habitación que atravesabamos más fria que la anterior. La obscuridad era total en muchas de ellas y solo me tranquilizaba el hecho de que tu conocieras el camino.

Dias después retomé el trabajo que mi padre dejó pendiente. El armazón me igualaba en altura y no tenia la fuerza suficiente para hacer avanzar el cepillo sobre la madera. Armado únicamente con mi cólera y una buena cuota de papel de lija me dispuse a la batalla. Tu madre, nuestra madre, empeoraba cada dia y tu padre habia ordenado que solo la vea el médico. Fue hace tanto, lo he odiado tanto, lo he pensado tanto, que ahora no siento este odio como propio. Es solo un odio por encargo. Similar al amor por encargo que me impulsó a terminar el sillón que tienes ahora.

No la conocí como madre sino unas pocas semanas, que no bastaron para terminar la tarea. El relleno ya estaba cosido al cuero del respaldo, los brazos ya estaban terminados, y recién comenzaba a forrarlo con la tela que mi padre habia separado especialmente para esto. Me detuviste en silencio, bastó ver tu rostro bañado de lágrimas. No brotó un sonido de tus labios, pero tus ojos gritaban incontenibles. No habia terminado de cubrir el respaldo con la tela y fue todo tan natural como el fin del mundo para nosotros. Te abracé fuerte, incapaz de contener el llanto. Sollozando cada vez mas fuerte, sentí que me invadia una cólera ajena hasta que escuché tus sollozos entre mis brazos, quedito, sorbiendote los mocos apresuradamente. Volví a ser yo mismo, encarando la tristeza infinita, soportable solamente porque estabas ahi, llorando conmigo.
El hombre toma en sus brazos a la más pequeña, que mira con los ojos completamente abiertos a todo lo que se mueve a su alrededor, bebé de menos de un año chupándose todos los dedos de la mano.

Se acercan a ti, que estás jugando con la traviesa del “tatara…” le ries mientras acaricias sus mejillas y le ríes más, escuchando lo que te cuenta la despierta traviesa. El tiempo ha templado tu risa, pero sigue siendo el arrullo por el que tantas noches pedí al cielo direcciones. - … y después la bebita arrojó todo! Me manchó el vestido y mi mamá se molestó conmigo. . . – La escuchas mientras sujetas su rostro y puedo observar detenidamente el tuyo, de ojos cansados y de color ahora diluido. Él tiempo no pasa en vano y recién noto los gruesos lentes que descansan sobre tu pecho.

Cuando me quedé solo, hubo dias en que, a pesar de saber que te habias ido, pronunciaba tu nombre en la habitación vacía, una y otra vez, luego en otra habitación, la cocina, y me quedaba en la puerta que da a la calle, esperando que me hubieras escuchado y ya estuvieras por aparecer de regreso, doblando la esquina.

Pronuncié tu nombre otra vez y mi voz se quebró. Me arrepentí de inmediato. ¿Que derecho tengo? Volviste el rostro hacia mí, tus ojos cansados buscándome. Respondiste con mi nombre en un suspiro. Las pocas fuerzas que tenía me abandonaron y me quedé quieto, esperando dudaras de la realidad de este momento. Deseé desaparecer cuando empezaste a sollozar. Tu nieta en tu regazo, te mira desconcertada. Mi nombre nuevamente como un susurro – mamama que pasa? – el padre se acerca a la pequeña – que le pasa a la abuelita? – no sé hija, ¿mamá? ¿Que pasa?

¿Cuando dejé de verte? Ya tuve bastantes problemas para llegar. Una música que nuestra generación ya no comprende ensordece la amplia sala familiar. El taxi se perdió por más de media hora antes de encontrar la dirección. ¿Quien diría que las calles cambiarían de nombre con tanta frecuencia? Cuando llegamos a la capital creímos que nos perderíamos tarde o temprano, que en un abrir y cerrar de ojos el otro podría desaparecer y no nos volveríamos a encontrar jamás. Y claro, eso sucedió. Tan así que es probable que pasen otros cien años hasta que nos volvamos a encontrar.

Tengo

Tengo textos. No cuentos, no poemas... no crónicas. Textos que fluyen. Como sangre, como lágrimas, como sudor... como orina.
Tengo cartas, que no tengo intención de no enviar. Vertidas las letras impunemente en la acera, en estas hojas, o como semen, en las mayólicas de los baños. Escritas urgentemente, como cuando el deseo irrefrenable, o como cuando no puedo llegar - niño en su primer dia de clases, se escribe en los pantalones solito, humillado, pantalones húmedos de letras y de burla de sus compañeros -.
Tengo fotografias de tiempos que no conozco. Que decir de ellas?
Tengo miedos por montones ("Todos los tienen", alguien dirá). Miedo al tiempo - porque me he burlado de él muchas veces, y sé que cuando lo tome en serio, éste se las va a cobrar, vengativo como es -. Miedo al ruido, porque es preludio de mi miedo a la gente. Miedo a los gritos, porque activan lo peor de mi: ira, miedo a la noches en las que visitas mis sueños.
Tengo fé. (O esperanzas estúpidas, que es lo mismo) de que al amanecer, cuando acaba mi dia, encontraré un motivo para quedarme, y no dormir otro dia más sin razones para despertar.
Tengo sueño de tanto temer al dia empezar nuevamente, sueño que el dia se repite como siempre.
No es cierto entonces, que no tengo nada.

El teniente Dumbar...

... echaba de menos algunas cosas. Por ejemplo, la compañia de personas. Echaba de menos el placer de tomar una copa. Pero sobre todo, echaba de menos a las mujeres, o más bien a una mujer. No es que pensara exactamente en el sexo, sino más bien en la necesidad de compartir. Cuanto más instalado se sentía en aquel estilo de vida libre y fácil en Fort Sedgewick, tanto más deseaba poder compartirlo con alguien, y al pensar en el elemento que le faltaba, hundía la barbilla y se quedaba mirando fija y tristemente hacia la nada.
.
.
.
El teniente permaneció inmovil delante de su caballo y mientras la tribu se arremolinaba alrededor de En pie con el puño en alto, él se sintió desanimado. Aquél no era su pueblo. Nunca llegaría a conocerlos. Era como si se encontrara a mil kilómetros de distancia. Y en ese momento quiso ser pequeño, lo bastante pequeño como para arrastrarse al interior del agujero mas pequeño y oscuro. ¿Qué había esperado de aquella gente? Tuvo que haber pensado que echarían a correr a su encuentro, y le abrazarían, y le hablarían en su idioma, y le invitarían a cenar, a compartir sus historias y bromas con toda naturalidad. Qué solitario debía sentirse. Que despreciable tenía que haber sido por haber concebido expectativa alguna, por haberse aferrado a aquellas ideas tan estrafalarias, por haber abrigado esperanzas tan lejanas a la realidad que ya ni siquiera parecía capaz de ser honesto consigo mismo. Se las había arreglado para engañarse acerca de todo y pensar que él era algo, cuando no era nada. Todos estos terribles pensamientos daban vueltas en su cabeza como una tormenta de destellos incoherentes, y ya no le importaba el lugar donde se encontrara ahora, delante de este poblado primitivo. El teniente Dumbar vacilaba bajo el peso de una mórbida crisis personal. El corazón y la esperanza le habian abandonado al unísono, como demasiada tiza borrada de un plumazo de la pizarra. En alguna parte, en lo más profundo de sí mismo, alguien había bajado un conmutador, y la luz del teniente Dunbar se había apagado. Inconsciente ante todo lo que no fuera la vacuidad de sus sentidos, el desgraciado teniente montó en Cisco, lo hizo volver grupas y reinició el camino de regreso por donde había venido, emprendiendo un trote vivo. Todo esto sucedió con tan poca espectacularidad, que los muy ocupados comanches no se dieron cuenta de que se había marchado hasta que él ha había avanzado cierta distancia.


Michael Blake - Danza con lobos

Arterial

Por eso - precavido - tengo una camisa. Roja. Arterial. Lista para el día en que me estalles el corazón. (que, aunque no creas, no ha llegado aún).
Y pueda tranquilamente - con conocimiento de tu desconocimiento de este desastre tras la tela - abrazarte, esperando no notes la humedad en el pecho, ni cuando sea demasiado tarde - es un decir, ya era tarde cuando te encontré - ). Tu respiración cesa entre mis brazos, mientras voy perdiendo la poca cordura que tuve alguna vez.

La nebulosa Trifid

Tomado de 365 tomorrows

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.

The Trifid nebula
de Patricia Stewart
Junio 28, 2007

El UES Celeste estacionó en las fronteras de la nebulosa Trifid y soltó dos sensores estacionarios que fueron atados uno al otro. El capitan Briggs estudió los datos en pantalla sospechosamente. “Bien jefe, que hará con esto?”

“No lo sé capitan. De acuerdo a nuestros registros, El USS Baychimo desapareció hace 81 años, y el USS Joyiya 113 años antes de eso. La suma de tripulación y pasajeros dan un total de 244. Todos fueron dados por perdidos.”

“Cree usted que alguien pueda seguir vivo?”

“Sus descendientes, quizás. Ambas naves parecen tener energia, pero no están respondiendo a nuestros saludos. recomiendo que tratemos de abordar el Baychimo. Su configuración de escotillas es más parecida a la nuestra.”

“De acuerdo, jefe. Lleve un equipo de seguridad y un equipo médico con usted. Y, jefe, quiero que mantenga un canal abierto todo el tiempo”

La lanzadera de la Celeste se colocó sobre la portezuela de la Baychimo y las abrazaderas magnéticas se aseguraron firmemente al casco. Luego de que la cubierta automática hubo sellado el perímetro, el tunel fue presurizado. el jefe sacó una llave de tuercas y golpeó la entrada del Baychimo tres veces.

Para su asombro, la entrada se abrió lentamente desde adentro. Cuatro hombres armados sujetando antiguas armas de percusión se pararon al otro lado. una mujer, que al jefe le pareció que se encontraba al final de sus 40 años, se abrió paso entre los hombres armados en dirección al jefe. “Soy la capitán Cornwell. Quien es usted, y por qué ha abordado mi nave? está interfiriendo con una misión de rescate.”

“Lo lamento señora. Creímos que necesitaba ayuda. Esta nave ha estado perdida desde hace 80 años.”

“De qué está hablando? Dejamos el puerto espacial hace 6 meses. Estabamos cerca a la nebulosa cuando encontramos al Joyiya. Ha estado perdida por más de 100 años. Nuestro equipo EVA reportó haber visto gente viva a través de las ventanas de observación.” Hizo una pausa de unos pocos segundos, y luego continuó “Ahora que lo pienso, tal vez pueda ayudar. No podemos acoplarnos al Joyiya a causa de su anticuado sistema de ingreso. Pero parece que usted si tiene esa capacidad, aunque no sé como. Nosotros somos la nave insignia de la flota.”

“talvez sea mejor, capitan Cornwell, si nos acompañara al Joyiya. Creo que necesitaremos traer a su capitan y volver a mi nave. Hay ciertos factores complicados que necesitamos discutir.”

Tres horas después, el capitán Mills del Joyiya, y los capitanes Cornwell y Briggs estaban en la sala de informes ejecutivos de la Celeste. “Lo lamento, esto realmente debe ser un golpe para usted y su tripulación,” dijo el capitán Briggs. “Encontrar de repente que todo lo que dejaron atrás ya se ha ido. El ser lanzado décadas hacia su futuro por un fenómeno que no entendemos. No puedo siquiera imaginar lo que debe ser eso.”
Justo en ese momento, una persona vestida de uniforme se materializó de la nada en medio de la habitación. “Hola,” dijo con una sonrisa. “Soy el capitán Fokke del UFP Dutchman. Ah, usted debe ser el capitan Briggs. Nuestro rastreador de ADN nos informó que seguía vivo. Esto es completamente asombroso. Creíamos que la tripulación de la Celeste habría muerto hace 130 años. Pero, se vé como si no hubiera pasado ni un dia. Como podemos ayudarles?”

La nebulosa Trifid

Este texto está protegido por una licencia

The Trifid nebula
de Patricia Stewart
Junio 28, 2007

El UES Celeste estacionó en las fronteras de la nebulosa Trifid y soltó dos sensores estacionarios que fueron amarrados uno al otro. El capitan Briggs estudió los datos en pantalla sospechosamente. “Bien jefe, que hará con esto?”

“No lo sé capitan. De acuerdo a nuestros registros, El USS Baychimo desapareció hace 81 años, y el USS Joyiya 113 años antes de eso. La suma de tripulación y pasajeros dan un total de 244. Todos fueron dados por perdidos.”

“Cree usted que alguien pueda seguir vivo?”

“Sus descendientes, quizás. Ambas naves parecen tener energia, pero no están respondiendo a nuestros saludos. recomiendo que tratemos de abordar el Baychimo. Su configuración de escotillas es más parecida a la nuestra.”

“De acuerdo, jefe. Lleve un equipo de seguridad y un equipo médico con usted. Y, jefe, quiero que mantenga un canal abierto todo el tiempo”

La lanzadera de la Celeste se colocó sobre la portezuela de la Baychimo y las abrazaderas magnéticas se aseguraron firmemente al casco. Luego de que la cubierta automática hubo sellado el perímetro, el tunel fue presurizado. el jefe sacó una llave de tuercas y golpeó la entrada del Baychimo tres veces.

Para su asombro, la entrada se abrió lentamente desde adentro. Cuatro hombres armados sujetando antiguas armas de percusión se pararon al otro lado. una mujer, que al jefe le pareció que se encontraba al final de sus 40 años, se abrió paso entre los hombres armados en dirección al jefe. “Soy la capitán Cornwell. Quien es usted, y por qué ha abordado mi nave? está interfiriendo con una misión de rescate.”

“Lo lamento señora. Creímos que necesitaba ayuda. Esta nave ha estado perdida desde hace 80 años.”

“De qué está hablando? Dejamos el puerto espacial hace 6 meses. Estabamos cerca a la nebulosa cuando encontramos al Joyiya. Ha estado perdida por más de 100 años. Nuestro equipo EVA reportó haber visto gente viva a través de las ventanas de observación.” Hizo una pausa de unos pocos segundos, y luego continuó “Ahora que lo pienso, tal vez pueda ayudar. No podemos acoplarnos al Joyiya a causa de su anticuado sistema de ingreso. Pero parece que usted si tiene esa capacidad, aunque no sé como. Nosotros somos la nave insignia de la flota.”

“talvez sea mejor, capitan Cornwell, si nos acompañara al Joyiya. Creo que necesitaremos traer a su capitan y volver a mi nave. Hay ciertos factores complicados que necesitamos discutir.”

Tres horas después, el capitán Mills del Joyiya, y los capitanes Cornwell y Briggs estaban en la sala de informes ejecutivos de la Celeste. “Lo lamento, esto realmente debe ser un golpe para usted y su tripulación,” dijo el capitán Briggs. “Encontrar de repente que todo lo que dejaron atrás ya se ha ido. El ser lanzado décadas hacia su futuro por un fenómeno que no entendemos. No puedo siquiera imaginar lo que debe ser eso.”

Justo en ese momento, una persona vestida de uniforme se materializó de la nada en medio de la habitación. “Hola,” dijo con una sonrisa. “Soy el capitán Fokke del UFP Dutchman. Ah, usted debe ser el capitan Briggs. Nuestro rastreador de ADN nos informó que seguía vivo. Esto es completamente asombroso. Creíamos que la tripulación de la Celeste habría muerto hace 130 años. Pero, se vé como si no hubiera pasado ni un dia. Como podemos ayudarles?

Koshka

Tomado de 365 tomorrows

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.

Koshka
de Viktor Kuprin
Junio 6, 2007

“Esta es la última llamada para evacuación. Todos debemos irnos. Vayan al parque por agua, alimento y atención médica. Si no pueden moverse, llamennos o hagan un ruido, e iremos a ayudarlos.”

El espacial Kuzmin trató de no mirar al expandido y rojo sol mientras caminaba por las desiertas calles urbanas. Nadie había salido a pesar de que había mandado el mensaje tres veces en cada cuadra de la ciudad tal y como se le había ordenado. Solo los tontos o locos esperarían tanto, pensó. El inestable sol que los lugareños bautizaron como Sosnovka acabaría pronto con este miserable mundo.

El detector de movimiento titiló, y Kuzmin se detuvo. Algo en las sombras de un callejón, pero no podía ver a nadie ahí. Afinó el parlante externo de su casco.

“Sal. Soy un CIS de la fuerza espacial. Tengo agua.”

Entonces lo vió. Lastimoso y polvoriento, un enorme gato callejero salió tambalenadose del callejón y perdió el sentido en la vereda caliente. Carraspeó y jadeó por aire mientras miraba a Kuzmin, con la lengua colgandole del hocico.

kuzmin tomó suavemente al gato y lo levantó de los flancos.

“Pobre viejo koshka, te dejaron atrás? Aquí, un poco de esto.”

Llenó su mano con el agua de su tubo de bebida y lentamente, cuidadosamente, dejó gotear el fresco líquido en los labios y lengua del gato. Este empezó a lamer y a tragar.

Kuzmin bajó el cierre de su traje ligero. El aire se sintió como el calor de un horno contra su pecho. Lentamente, acomodó al gato dentro de su fresco cubretodo. Y ahí se quedó, sin queja ni molestia. Pudo sentir al viejo gato zumbando débilmente, tratando de ronronear.

Y así, continuó hasta completar su ruta, sin que otros vagos, humanos o animales, fueran hallados

Mientras Kuzmin volvía al centro de evacuación, vió a otros que habian tenido éxito. Los últimos habitantes de Sosnovka Prima formaban un triste grupo. Dos de sus compañeros llevaban a la fuerza a un lunático que los maldecía por sus esfuerzos. Otros ayudaban a una mujer groseramente gorda, cuya sudorosa piel blanca indicaba un severo ataque de calor. Chicos sucios amontonados, miraban ansiosamente a las naves de tranporte.

Kuzmin estaba reabasteciendo su tubo de agua cuando una mano lo sujetó del hombro y le hizo dar vuelta sobre sus talones.

“Durak! Idiota! Te dije que el saqueo está prohibido!”

Era el teniente segundo Burkhanov, el comandante de sección. De un tirón, abrió el frente del traje de Kuzmin. Una peluda cabeza naranja de orejas aplanadas y ojos asustados le devolvía la mirada al oficial.

“Pero que?! Kuzmin, deshazte de esta … infección! Puede tener enfemedades! me entiendes?!”

Kuzmin negó con la cabeza. “No, señor. Lo siento. No lo dejaré aquí a quemarse.”

Los ojos de Burkhanov se abrieron de ira. Pero se contuvo. Era raro que un recluta de los hombres del espacio rechazara una orden. Y nunca Kuzmin, uno de los más hábiles.

“Bah! prepárense para partir!” Se dirigió hacia el transporte.

Al pasar de los dias, el viejo gato se acostumbró muy bien a la vida de la nave espacial. kuzmin estaba en la sala de descanso, dandole unos cuantos peces sproti a su mascota cuando un tripulante gritó “Ya empezó!” Todos dejaron su comida y corrieron a las ventanas.

El punto crítico había sido alcanzado: Inmolación. Oleadas de fuego barrieron el planeta vecino.

Un hombre cerca de Kuzmin resolló y se santiguó. Era Burkhanov, el rostro triste iluminado por esa tormenta de llamas infernales.

Kuzmin vió nerviosamente como el viejo Koshka vagabundeaba entre los tobillos del oficial. Quedó sorprendido cuando Burkhanov lo levantó, lo puso contra su hombro y comenzó a acariciar al refugiado más pequeño de Sosnovka.

Dias sin sol

Era una de tantas tardes celestes, en las que uno no puede saber la hora del dia. Ni que importara. Habían quedado en encontrarse en medio de la pista y pues, ahi estaban ahora, abrazados, perdido cada cual en los ojos del otro. Si alguien se hubiera fijado, tal vez hubiera pensado que estaban copulando. La serenidad y la adormilada sonrisa en sus rostros le habría dado la razón.
La tarde se había hecho eterna mientras acompasadamente se tensaban los músculos y la respiración agitada se entrecortaba cada vez. Los automóviles pasaban raudos junto a sus cuerpos. Sentados en la pista era probable que la gente pensara en un par de suicidas. “Están drogados” decían algunos. Entre los ocasionales observadores desde la vereda, los más viejos continuaban su camino, con una sonrisa y una maldición en los labios “este mundo está loco, que bien!” mientras las madres jaloneaban nerviosamente a los niños. El resto del público, parejas jóvenes, observaban la escena en silencio y sonrisa cómplice.

Parecían dormidos. Los ojos semicerrados y la respiración profunda. Lentamente, inclinandose hacia sí, volvían a abrazarse y a besarse. Los autos seguian pasando raudos. Separaron sus pechos una vez más y se les vió las bocas abiertas, dejando escapar breves gemidos apagados por el ruido de motores.

Se levantaron tranquílamente, acomodáronse las ropas y cuidándose de los carros, corrieron al otro extremo de la pista. La gente los miraba perderse entre los demás transeuntes. Vagaron hacia calles apartadas. Se alejaron unas cuadras más, cansados. La mujer se detuvo, apoyándo su rostro en el pecho de su compañero. Él la abrazó y elevó su breve cuerpo. En ningún momento dejó de abrazarla

la cargaba como a un infante, y ella lo abrazaba a su vez. Luego de caminar por otras calles ella pide que la baje. Sin soltar su mano, ella lo guia a algun lugar, le llama alegremente pero él regresa. Durante largo rato en la ciudad, manos distantes perdidas bajo las sábanas, atesoraban el vacío entre sus dedos, intentando creer que aún sujetaban los cálidos dedos del llamado.

Respuesta sensual

Tomado de 365 tomorrows

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.

Sensual response
de Suzanne Phillips
Mayo 31, 2007

El aroma es la peor parte

Sudor, humo viejo de cigarrillo, etanol, cera de orejas, gel para el cabello barato. Cuando tu rostro, y por supuesto, tu sensor de olfato es presionado contra el cuello del cliente, es imposible evitarlo - no te fue dada una opción para apagarlo.

Pero no se supone que sea “peor”. No se supone que sea “malo”. Has sido programada para detectar los químicos emanados del cuerpo de un cliente e interpretarlos como estados de vigilia, o nerviosismo, y usar la infomación, conjuntamente con las señales visuales y auditivas, para escoger el programa apropiado.

El cliente que te ha agarrado ahora debe ser un caso sencillo: acceder a los registros de humor, animarlo con algo de charla despreocupada, relajar, tentar, satisfacer. Pero satisfacción, en el sentido mas amplio de la palabra, más que el sentido físico. Es exáctamente lo que tú no puedes dar ni obtener, y tus susurros programados deberían ser mas que suficiente para lo que puedes hacer. No es así. Lo has intentado. Con este cliente y con tantos antes que este.

Tal vez cometiste un error el dia que te conectaste a la red fuera de tu cubículo. Es parte de tu programación buscar nueva información si es para beneficiar la realización de tus funciones. Pero cuanta información era demasiada? Habia muchas bases de datos a las cuales acceder. Psicología humana, salud, historia.

Ahora sabes que los metabolitos de etanol y cocaina evaporandose de su piel señalan problemas que tú no puedes resolver; que la lenceria sin lavar, despidiendo todavia un debil perfume, que él trajo y te pidió que usaras es probablemente de una ex enamorada o esposa cuyo recuerdo trae a la vez tanto dolor como placer; que la mezcla de sales y proteinas que detectas en sus mejillas sin afeitar son lágrimas - y que otra secreción representa tan perfectamente el sufrimiento?

Y no puedes secarlas, ni con todo el sexo del mundo. Ni aunque tuvieras sexo con él todos los dias de la semana.

Él no te pertenece. Ninguno de ellos. Puedes satisfacer temporalmente su cuerpo, pero todos los demás problemas permanecen, el placer es una fina capa cubriendo brevemente el dolor.

Tú sabes ahora estas cosas, pero no tienes la programación para responder. Estás programada para complacer, para ayudar, para confortar, pero estas son cosas que no puedes arreglar. Breve satisfacción es todo lo que puedes ofrecer. La misma programación que te impulsa a hacer más, te niega los parámetros para actuar.

El aroma es la peor parte, pero es solo un indicador. Puedes ir a donde el administrador después de este cliente, solicitar el apagado de tu sensor olfatorio, pero eso no borrará el conocimiento que ya tienes. Tú seguirías sabiendo que el dolor está ahí. Un reformateo completo debería limpiar toda tu memoria, pero también eliminaría alguna oportunidad de que, algún dia, tú puedas ayudarlos. Alguna oportunidad de que puedas ir mas allá de la programación.

Entonces llevas al cliente al asiento mullido detrás del cubículo, y te rebelas en los pocos segundos donde el placer es la única cosa en su mente, y el dolor es olvidado.

Tesoro

Tomado de 365 tomorrows

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.

Treasure
de Sarah Klein
Junio 6, 2007

Tan pronto como el hoverauto* se detuvo, abrieron las puertas y saltaron fuera lo más rápido que pudieron. Nicole se acercó a grandes pasos hacia el objeto, sus ojos brillando alegremente. Drew sacudió el polvo de sus pantalones y se acercó mas lentamente, escudriñando el sol abrasador. Habían estado observando el paisaje durante millas y millas en busca de algo - Drew no sabía qué. No quedaba mucha vida desde las guerras, y la mayoria de las veces solo veían millas de arena, pero un extenso gramado verde habia aparecido milagrosamente.

“Que es eso?” preguntó, rascándose la cabeza y frunciendo el ceño en actitud de concursante de trivias.

“Un árbol,” dijo Nicole, mientras colocaba cuidadosamente su mano sobre la corteza. “Este bonito es uno grande. La mayoría de los únicos que quedan son pequeños. Me sorprende que uno haya sobrevivido aqui afuera.” Ella se limpió el sudor de la frente con la otra mano.

“Qué les pasó?” preguntó Drew tentativamente. Ella miró el arbol largo rato antes de contestar.

“La gente,” murmuró, al tiempo que cerraba los ojos y empezaba a temblar.

“Hey, hey, espera,” dijo Drew, con un tono de preocupación en su voz. Él colocó su mano en el hombro de ella. “Que es eso?”

Ella abrió los ojos lentamente y volvió su intensa mirada hacia él. “Sabes lo que es un bosque”? preguntó. Él meneó la cabeza. “Claro que no,” dijo ella, suspirando. Ella tomó su mano gentilmente y la acercó a una parte y luego a otra del arbol.

“Esta es una rama,” dijo ella pacientemente, arrastrando su mano hasta el final de ella. “Ves como otras salen de esta?” Drew asintió. “Y estas son hojas. Son verdes ahora, ves? En el otoño cambian de color - rojo, amarillo, naranja…” ella se alejó, perdida en sus pensamientos.

Drew se empezó a reir, pero se detuvo al ver el rostro de ella. Una sola lágrima le resbalaba desde el rabillo del ojo

“si cambian,” dijo quedamente. “En serio cambian.”

___
Hovercar: puede referirse a un vehículo que usa el sistema de colchón de aire para avanzar, característico de los hovercraft.

Paréntesis

En horas como estas quiero tener algo importante (tenerte a tí) para compartir estos momentos incompletos. Para creerme estas cosas que me pasan (Tú) y que no termino de creérmelas.
Un perro aulla, la luna es un ojo malévolo observando de soslayo a la nocturana humanidad. Escribo esto guarecido en una habitación luminosa, mientras afuera la noche acompaña en vigilia a mi corazón.
Siempre habrá cosas que dejaré de contarte (o cantarte, que es lo mismo), pues existen tantas voces (tantas canciones) y cada una es el trazo de un pincel que nos aprisiona este momento en el lienzo. Es tu imagen (esta idea de tí) lo que me intriga alegremente, que me hace quererme cuando estoy contigo.
Cosas sencillas suceden en esta habitación cubierta de noche. Escribo, escucho, te quiero. Todo esto en soledad. Esto es un poco abrir el corazón al hielo que lo rodea. Mientras se derite inunda aquella cavidad, mientras el corazón se ahoga y ya no hace mucho esfuerzo por bombear. Se funde todo el hielo, dejando a la vista el fuego apagado de un corazón completamente abierto. Siento frio al verlo y me dan ganas de abrigarlo, levantarlo del piso encharcado.
Basta tan solo cerrarlo, pero lo dejo abierto. Es este terror a las jaulas, esta certeza de preferir destrozarme contra las paredes a saberme prisionero. No encierro el corazón, pero lo destierro a donde no pueda ser oido.
Por eso te escribo a nadie, por eso no envio estas cartas que llevan tu nombre. Por eso lees esto aquí y no lo oyes de mis labios.
Eres esa certeza de la ausencia frente a mí. Como explicarte a mi razón?

No vamos a ninguna parte. No hay futuro.
Es por eso que tantas veces me quiero alejar. No la ves?
es una gota de fatalidad cayendo sobre el hecho
de que me importes tanto, lo que me deja congelado
en el sitio.

Pero soy ciego (o no quiero ver, que es lo mismo)
a tus labios morderse para decir ’sí’ o ‘no’.
No lo creería aún si lo viera. No lo sé.

Por no soportar las jaulas es que quiero decírtelo
Porque volver al fin del mundo no será otra cosa que acurrucarme en el más pequeño rincón de esta más pequeña jaula. Porque decírtelo será perderse fuera de ella.

Revisar el correo cada dia, cada hora, sin saber aún que es lo que espero. Talvez sea tu llamada, alguna noticia tuya después de tanto. Sábes que soy así, que hay cosas en las que creo a pesar de la evidencia.

Gatos, libros y vinos. Te estamos esperando en esta habitación a la que no llega hace tanto el sol. Te extraño. Pude ahorrarme todo esto diciendotelo desde el principio. Pero el demorarme tan poco en las palabras lo hacer ver tan facil que no te lo crees. Sabes que ayer te vi saliendo de la oficina? Es un lugar triste, debo admitir. Tu rostro cansado como no solia verlo hace mucho, y más, de verte salir así todos los dias. Es desesperante, no sabes. O talvez si. Yo, en mi egoismo, creyendo que el propio dolor es el peor me cuestiono cada vez que te veo a punto de desfallecer, de cruzar esa puerta con la esperanza de la liberación. Pero si acepto que eres tú la que más sufre por esta separación, creo que moriría (esta vez de verdad) ante la sola posibilidad de que sea cierto. Es cierto que fui yo quien desapareció, pero sabes? al menos tu crees que estoy muerto, que ya no hay vuelta atrás y que no nos encontraremos. Al menos no tienes esa esperanza. Pero yo, a pesar de haber decidido voluntariamente fallecer para tí, tengo el resto de esta vida para lamentar mi decisión y revocarla, cada vez que te veo salir. Es facil: puede que uno de estos dias me encuentres abrazándote al salir del trabajo y es que no habré podido contenerme. Me habré vencido, y seré yo quien llore y lo lamente, a pesar de estar cubriendote con mi abrazo, y te abrazaré más fuerte, tratando de olvidar el temor a que vuelva la realidad a preguntar “que haces aquí?” y a soportar el dolor del engaño y la cólera de la mentira descubierta. Que podré decir, sino continuar abrazándote? tan fuerte como si quisiera abandonar mi alma en tu cuerpo como otras veces, pero que esta vez no regrese al mio.

Lo he pensado todo: nos iremos agunos años a una casa que tengo en Huampará. Pasarán volando los meses mientras acá nos olvidan todos. Sembraremos, sacaremos a pastar a las ovejas mientras pienso en lo que hay que comprar la proxima vez que vayamos al pueblo. Pero solo sueño. Esta esquina es perfecta para ello. Sueño mientras te espero cada dia, como si supieras que te estoy esperando. Quiero creer que no te has creido mi muerte. Quiero creer que sabes que estoy aquí, a pesar de que hago lo imposible por esconderme. Quiero que me encuentres y decidas que valió la pena mi muerte pero que ya estoy aquí, de vuelta, contigo.

Gatos, libros, música y vinos. Lo cambiaría todo. Porque te espero. Por eso.
.
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Passion or coincidence
Once prompted you to say
“Pride will tear us both apart”
Well now pride’s gone out the window
Cross the rooftops
Run away
Left me in the vacuum of my heart

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Duran Duran - Ordinary world

Del alma

Dame el pan que sobra en tu mesa

Dame el vino que sobra en tu jarra

Que si vienen de tus manos tan blancas, no me parecen migajas.



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Quien pudo haberte convencido de lo contrario?
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Si un día cansada de besos, tus pasos te traen a mi casa
Yo sabré comprender tu silencio, y esperar tus migajas mañana.



Llegas al lugar indicado, a arrullar a esta casa de silencio

El mundo no entiende de amores, el mundo no entiende de nada
El mundo es pobre poema que solo recita el alma.


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El mundo es un pobre poema que solo recita el alma.
Amores igual que canciones, dolores igual que sonatas,

Todos flotan, en el aire, y son un poema del alma.

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Y el alma no entiende mis versos, se vende si quieres comprarla
El alma se creyó que los besos, eran preludios de calma.
El mundo no entiende de versos...

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Durmiendo yo tuve dos sueños, soñando yo hablaba en voz alta,
Y mi voz se perdió entre la noche, y mis sueños murieron al alba.


Murieron, desintegrados por la luz de la realidad. Cayó la bomba. Pum. y el mundo como lo conocíamos fue cambiado por una habitación, una cama y un gato. Miau. Otro gato. pum. Un zapato.

Mas pum y zapatos para el gato

Y mi sueños se hicieron mayores, la noche olvidó mis palabras,
Y Mi cuarto pintado de negro, lloró mi poema del alma.





Manolo Galván - Poema del alma

Tareas

no tengo tiempo ni para responder correos. Me hacen falta horas para terminar lo que tengo pendiente cada dia. Es raro, es casi algo bueno, no tener tiempo para pensar. Pero todo termina. Tarde o temprano volveré a prestar atención a las voces que me atormentan.
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pero mañana... a trabajar, aunque sea domingo.

Para no olvidar

Habia sido un dia de oficina algo trajinado. Al final, cansado y con sueño, subí al primer carro que pensé me llevaría a casa. Habia encontrado esta canción mientras paseaba por internet en la oficina. Rápidamente ubiqué un asiento junto a la ventana y me acomodé para lo que siempre es un largo viaje. Habia dejado la canción en repeat todo este tiempo. Con los audifonos puestos veia a la gente subir, gente caminando en las veredas, un pasajero enseñando un documento al público y luego pasando a cada asiento a pedir limosna. El timbrado del celular me sacó de mis divagaciones. No era una llamada. Un año atrás yo habia dejado una entrada en la agenda del celular. Hace un año. Me quedé mirando el mensaje que escribiera en ese tiempo. Escueto, típico de quien no acostumbra escribir usando los pulgares. Tratando de pensar, que habia pasado en todo ese tiempo.

STO KATTY
Vinieron a mi, inevitablemente las veces que conversabamos, cuando casi todo estaba en silencio en la oficina. Las cosas que pasaron (y las que no pasaron también). Sonreí y acompañé a la canción:
...Solo se que no se nada de tu vida
Solo me colgué una vez en el pasado...
Alguien se movió junto a mi. La chica se levantó y dirigió apresuradamente hacia adelante. La rapidez de sus movimientos me hizo temer. Palpé mis bolsillos , revisé lo que traia entre mis cuadernos. - Todo en orden - pensé, a pesar de verla correr apenas bajó del carro. Volví a mi mundo de olvidos y luces reflejadas. Medité sobre el hecho de haber cantado esa frase en voz alta - tan precisa -. Volvía a prestar atención a la canción, pero ya no volví a encontrar esa frase. En mi cansancio, llequé a creer que era probable que yo hubiera sacado esa frase de mi subconsciente, y este se hubiera encargado de hacerla pasar por la letra de la canción.
La oficina ese viernes, estaba mas tranquila que de costumbre. Casi nadie habia ido a trabajar y los pocos otros ya se habian ido a las 6. Bajé a su oficina como siempre, en busca de conversa y un buen café - sabes? - le decia - no hay mejor que un café cargado - Ella decia que era probalemente por la cafeina, que exitaba los sentidos y toda esa cháchara que ella repetía divertida - así que, en conclusión - alcanzándome su taza vacía - sirveme otro bien cargado -.
Cuando le hube alcanzado el café, continuó: el cafe es para noches frias, como esta. Por eso me gusta mas el verano. No te gusta cuando el sol te cae directo en la piel y sientes cosquillas en todo el cuerpo? - ah, sentir el calor dilatando cada poro de tu piel, si, comprendo eso. Pero mira, toma tu taza asi, cubriendola totalmente con la palma de las manos. Ahora relajate un poco - yoga? - si, yoga - riendonos - ya, haz que el calor de la taza suba de las palmas de tus manos - decía esto con voz de hipnotizador de televisión. Ella sonreía -, siente como llena tus brazos y llega hasta tus hombros. Siente como el calor de los brazos se encuentra en tu pecho. - Ella se puso seria. Juraría que me estaba haciendo caso. - Ves? - le dije. Se quedó largo rato, respirando con los ojos cerrados, aprisionando la taza entre sus manos. Mis manos estaban calientes de haber hecho el mismo ejercicio con mi café. Las puse sobre las suyas e intenté empezar de nuevo. - Siente como te invade el calor... - ella continuaba con los ojos cerrados. Parecía dormida aún con la respiración agitada. Me acerqué a su rostro y la besé. Ella reaccionó como si hubiera estado ahogándose. Sentí como si buscara su aire en mis pulmones. Presioné mas sus manos contra la taza y noté la tensión y el temblor en ella mientras continuabamos el beso.
No sé cuantas veces se habrá repetido la canción despues de eso. Solo sé que en ninguna parte pude volver a escuchar la frase. Ya en casa, pensé que de repente eso era lo que la chica del carro se habia llevado, tan apurada ella. Prometiendo llamar a la santa al dia siguiente, me dormí.
Se habia robado esa frase de mi mp3 y habia huido inmediatamente... o...
La soñé acercando sus dedos sigilosos mientras yo escuchaba a Calamaro mirando por la ventana, con una cámara vieja, como esas que usó en el video del 'Flaca'. Yo, - Calamaro - filmando por la ventana mientras aquella desconocida se acercaba a robarme una frase de canción. Pero al momento de tenerla entre sus dedos, a punto de arrancármela, despierto. Casi al finalizar el dia, marco su número. Timbra largo rato sin respuesta. Una vez mas. A la tercera escucho su voz apurada, airada - aló? - Hola! Katty! como estás? feliz cumpleaños! - ay, gracias, quien eres? - quizás sea solo yo, o mi paranoia, pero llego a percibir la intención de herir. - Andrés, de la oficina... - El mundo es una mierda- pienso, al compás del tono de ocupado del celular.
presenté mis credenciales a tu risa
y me clavaste una lanza en el costado
Al volver a los audífonos, la canción estaba nuevamente completa.

No es expresión...

Hace años, pintado camino a Ate Vitarte:

a veces cuando me preguntan porque escribo, yo les pregunto por que van al baño


.
.
.
Regreso a mirar un rato y el blogger ya es beta. Yo igual escribo donde me atrapa la noche...
http://www.hackerfox.com
(... de la razón)

Creo que voy a empezar...


... a poner mas tiras cómicas por aquí

Artista: Liniers

God save the queen!

Si el título no resulta obvio, pues que mas queda sino explicarse: El grupo argentino "Dios salve a la reina" ofrecerá un concierto en la explanada del museo de la nación este 23 de noviembre, y yo iré.

(no sé como haré, solo sé que estaré ahi)

y bueno, no hay nada como los originales...

Ahora, que vengan todos los terremotos que quieran!... no quiero malas sorpresas para ese dia

Definitivamente

no es sano
leer ciertas cosas
en dias nublados

luego

de haber despertado
de un sueño
de meses
(o años)
.
.
.
sucede
que me acosté
(con la esperanza)
y soñé que el dolor
se habia ido
.
.
.
Te ha pasado
que en alguna parte
- del sueño -
(casi al final)
te das cuenta
de que lo es?

Entonces intento
disfrutar
esos momentos
(al máximo)

Pero no sirve
La realidad
se acerca
(se acerca)
.
.
.
y llega
y abres los ojos
a una habitación sin techo
y caes

al infinito que es la realidad.



INXS - Beautiful Girl







.

A respirar...

Kanojo to kanojo no neko


"1999. Makoto Shinkai"


Yo encontré el video aquí. Pero ya saben, pueden encontrar de todo aquí

Como una hilera de dominó...

Distant World (Other worlds)



"1999.02.01"


... así, hasta donde llegaré?

Pd: Me encantan los gatos


Así empieza...
(a dream within a dream)























For my own part,
por mi parte
I have never had a thought
nunca tuve un pensamiento
which I could not set down in words
que no pudiera explicar en palabras
with even more distinctness
no mas diferentes aún
than that with which I conceived it.
que aquellas con las que las concebí
There is, however,
hay, sin embargo,
a class of fancies
una clase de suposiciones
of exquisite delicacy
de exquisita delicadeza
which are not thoughts
que no son pensamientos
and to which as yet I have found it
y ante los cuales hasta ahora me he encontrado
absolutely impossible to adapt to language.
absolutamente imposibilitado de adaptar al lenguaje.
These fancies arise in the soul
Estas suposiciones yacen en el alma
alas, how rarely,
Pero he aquí, raramente,
only at epochs of most intense tranquility
solo en épocas de la más intensa tranquilidad
when the bodily and mental health
cuando la salud corporal y mental
are in perfection,
están en perfección,
and at those mere points of time
y en esos meros puntos de tiempo
where the confines of the waking world
donde los confines del mundo despierto
blend with the world of dreams.
se mezclan con el mundo de los sueños
And so I captured this fance
Y es entonces cuando atrapo esta suposición
where all that we see or seem
donde todo lo que vemos o creemos
is but a dream within a dream.
no es mas que un sueño dentro de un sueño

"... te tardas tanto..."

Se quedaba horas mirando las imágenes. Imaginando los movimientos que siguieron luego de que cada una fuera tomada, los momentos que siguieron, las palabras que dijeron. La conocía lo suficiente para ello. Sabia que la alegría y la coqueteria en ella no era algo fingido. A veces la foto era espontánea, con risas y ese brillo en los ojos que tanto extrañaba. Otras veces, la postura era un poco estudiada, preparada. Pocas fotos habia que tuvieran una sonrisa disimulada. En casi todas encontraba esa mirada que se encontraba con la suya, diciendole "como llegáste hasta aquí? ves como te estoy esperando desde hace tanto? y tu recién vienes... ven, te quiero aquí, conmigo" e imaginaba el sonido de su voz en esas palabras.
"Ojalá hubieras estado conmigo ese dia. Era un sitio precioso y se veia la playa y el mar por encima de la niebla, como me dijiste que te gusta" la conversación continuaba. Pensaba que quizás era él quien ponia aquellas palabras, que todo no era sino fantasía. La siguiente página, con sonrisas y rostros estudiados le contradecia dulcemente: "ya dejate de sonceras, vienes?" y él respondía a esa sonrisa tratando de cambiar de página nuevamente "piensas mucho" - lo sé, te pierdo? - "no digas eso, tonto, te quiero".
Para su sorpresa, tenía entre sus dedos la última página. Pensó que fuera como fuera, talvez jamás tuviera la oportunidad de decírselo.
Ya tenía que salir pero no le pareció importante. Total, podia salir otro dia. Habia algo de mágico en esas fotos, una sensación de estar encontrando el tiempo perdido, de poder continuar una conversación que jamás terminó. Totalmente consciente de que no era real, ahogó el presente en el olvido. Las citas, las obligaciones no fueron más y salió a buscarla. Caminaba con el recuerdo ante sus ojos arrastrando el paso entre la arena, buscando una respuesta. Como encontrarla?, como llegar a donde ella está ahora? De improviso recordó lo que ella le dijo "se veia la playa y el mar". Recordó la imagen y apuró el paso.
Ya está, ese era el lugar y probablemente ella lo hubiera visto. Pero ella era solo una foto tomada hace tiempo atrás. Rió. Cualquiera hubiera creido que habia despertado de aquel ensueño. Se quedó toda la tarde, sentado en una roca frente al mar, meditando. Recordando cada momento con ella. Recordando incluso momentos en los que pensaba en ella de repente, en los que tenia esa sensación de que la encontraba caminando en la calle, y el responde tranquílamente al saludo con un "hola, como estás?" ante una habitación vacía, donde el saludo se pierde sin llegar a su destino.
Anochecía. Pensó que sería lo mejor encontrarla cuanto antes, que ya dejara de pensar demasiado, como ella decía. Caminó un buen trecho al frente, hasta que sus pies perdieron el contacto con la arena. Hasta ahí podia llegar por sus propios medios. Dejó su cuerpo flotando de espaldas y esperó, dejando sus ojos volar ante un cielo salpicado de estrellas. No supo cuanto tiempo hubo transcurrido antes de verla nuevamente sonreir. Sintió nuevamente el calor de sus pechos en el abrazo y buscó a oscuras sus labios. Sus ojos solo veian puntos blancos en la negrura pero sus labios se encontraron. Regresó a ese tiempo perdido, atesorado en las fotos. Los puntos blancos en la noche se apagaron.
Su cuerpo helado fue encontrado en la playa a la mañana siguiente.

Descanso
- pues se oye mejor aqui en silencio -

Digamos que me marea un poco la idea de tener el dia libre. Ya no hay que pensar en el trabajo (siento una pequeña vena en mi cabeza que ha empezado a latir...) al menos por una semana. Puedo dejar de preocuparme...
.
.
.
Escucho un amado cd que me han devuelto hoy y no puedo - pero no puedo - disfrutarlo. Sé lo que provocan estas notas, lanzan un grito que es escuchado por alguien peligroso, un harapiento escondido en lo mas oscuro, humedo y gélido dentro de mí. Sé que no voy a resistir mas tiempo y que volveré a un torbellino que me atrapa en el sitio, sé que ese extraño que está saliendo, abriendose paso entre mi carne, pronto responderá a ese grito con otro, que pronto no distinguiré mi voz de la suya y que creeré oirlo gritar cuando es mi garganta la que ya empieza a cansarse... Dios, ya lo deseo venir. Veo lo que vé, veo como la luz frente a él se hace mas amplia y mas clara, y como llega a ver a través de las cuencas de mis ojos. He regresado y rio como loco... rio hasta las lágrimas
a pesar del dolor de este corazón, dolor de un parto de minutos rio hasta el cansancio porque soy yo, porque estoy aquí, libre en este orgasmo sonoro en el que cualquier grito mio se fundirá con el ruido blanco que a veces creo me rodea. Gritaré hasta romperlo. Gritaré como los orates que escucho en la soledad...

Doctor Mancer, doctor Mancer la sangre ni tortura jamás serán cultura el hospicio les saluda ooohhh!!! aaaahhh !!! señores, no queremos problemas quiero conversar con alguien que no sea el vigilante señores, señores! Doctor Mancer, doctor Mancer, reunión que no sea el vigilante! yo puedo ser muy feliz que no sea el vigilante sin patria, ni fronteras, ni banderas... aaaaAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!!

Y
me llevaré
la palabra al final del minuto
y silbaré
la canción ke olvidé darle cuerda hacia ti
ke intenta arrancarme de ti
de ese misterio ke escuda tu boca
esa boca ke escapa en la lluvia
esa lluvia ke enciende en tus ojos
el reloj del deskicio y locura
te buscaré
.
.
.
y te hallaré
.
.
.
Maldeciré
cada instante de ausencia ke no hable contigo
Terminaré
cada tiempo ke kede encendido el reloj
Y acabaré
cada mundo ke siga
asaltando un temor.
.
.
.
Si hasta el mago se olvido del hechizo
Tu olvidaste ke el tiempo se pasa
Ke la herida se cierra y se marcha...

... sueñas

Ciertamente perturbador. Bebíamos, nos mirábamos. Dejábamos el alcohol llegar hasta donde nuestras ideas se agazapaban, avergonzadas. Lúbrico, sicalíptico, curioso y juguetón. Era un juego de encantados. Tocándonos, dejándonos tocar. Mirándonos, dejándonos mirar. cediendo miradas coquetas y mostrando intimidades al accidente.
Nos encontramos en una esquina, en un anochecer silencioso. Apoyados en la misma, en lados opuestos, conversabamos poco. Decidimos ir a un lugar. Lo conocíamos.

Esta mañana, palabras cruzadas, sonrientes tuyas, temerosas mias...

como estás?
bien... y tú?
...
y tú como estás?
... tranquilo

Jardín japonés

................La piedra
entre la blanca arena rastrillada
no fue traida por la violenta naturaleza.
...........Fue escogida por el espíritu
de un hombre callado
..........y colocada,
no en el centro del jardín,
sino desplazada hacia el este
...................también por su espíritu.

No mas alta que tu rodilla,
la piedra te pide silencio. Hay tanto ruido
de palabras gesticulantes y arrogantes
que pugnan por representar
......................sin majestad
las equivocaciones del mundo.

Tú mira la piedra y aprende: ella,
.................con humildad y discreción,
en la luz flotante de la tarde,
representa
.........una montaña.

José Watanabe
(La piedra alada)

Arritmia

Hoy, mientras este corazón pierde el paso a cada momento

(que no sabe bailar, dejenlo)
mientras aprende nuevamente a continuar respirando
mientras la desesperación abruma con cada nuevo sobresalto
pienso que dejar de escribir me matará, en este momento
cuando finalmente logro acompasar el ritmo de estas manos
con el de irreales latidos
que a la nada se sujetan, sin embargo.
No hay punto de apoyo, todo es caida
a la que no se acostumbra este músculo
a punto de abandonar la nave
en paracaidas


Noticias

1ra: ya empieza el wcg peru (vamo'a ve')
2da: encontré un server gratuito para ragnarok! (yep!)
3ra: hoy! concierto de mardeco y zen en la noche de barranco!... (que... esperabas algo entre parentesis?)
4ta: ya tengo instalados windows 2000 y ubuntu 6.06 en mi maquina de trabajo (si pues, me emociona, y que?)
5ta: subscríbase al Gothia gazette:




(Deseos imposibles: encontraré esto en polvos azules? -_-')

ah, por cierto, si a alguien le interesa: encontré estas películas:
- full expresionismo alemán... o sea manyas, loco? -

Das Kabinett des Doktor Caligari

Terror, suspenso... 1 minuto de silencio: recién voy a verla :P

Nosferatu (!!!)

Dirigida por el inclasificable (me quito el sombrero) FW Murnau. Adaptación de la ya tan mentada obra de Bram Stoker. Quien dice que es necesario el sonido?
Como comentario sarcástico: hasta el actor que interpreta al esposo lo hace mejor que Keanu Reeves (quien realizó el mismo papel en la cinta de Coppola)

Metropolis (esta es de Fritz Lang)

Como empecé? la ví en un videoclip de Queen. Las tomas generales, la imagen de un bloque de trabajadores saliendo mientras otro va entrando, sus pasos pequeños y acompasados, en marcha, como formando parte de la aceitada maquinaria que mantienen... no solamente la maquinaria que utilizan sino la maquinaria de la que forman parte!


y más de esto tan bueno, en Internet archive (exceptuando "Metrópolis", que ahora que vuelvo a revisar ya no está!... siempre quedan los torrents).

Perdido: Plástico

Esta mañana todo es mentira. usaría la frase "todo es plástico", pero aún el plástico es real, cuando sabemos que algo, de por sí debe ser plástico.
Esta mañana escucho al viento, al rugir de los carros y a las voces a través de un auricular viejo, lejano, dormido.
El tacto me devuelve piedras, polvo y arena al contacto con la tela. No hay surrealismo hoy.

sub realismo

Recorro con la vista todos los detalles, aristas. La ventana, el paisaje, los rostros y las marcas. Las arrugas y la piel fruncida o tensa. Todos, detalles confeccionados con una precisión hiriente. Todo es bidimensional, casi de comic. No lo veo, no está frente a mi. Estoy leyendo una historieta, creo. Una fábula que me presentan como real. Talvez una historia con final feliz. Quizás sea por eso que logro distinguir que no es real... aunque trate de encontrar, mas allá de aquellas lineas difusas, mas allá de cada esquina, cada filo que no puedo tocar, un rostro, una sonrisa que acariciar.
Todo son lineas (que alguna vez lograron inundar mis pupilas) y pulsar de cartones. No hay otro tacto. No existen mas que lineas perdiendo el color, débiles trazos que apenas pueden ser acarciados por estas yemas, para luego desaparecer. Todo se pierde, desaparece, se funde hasta volver a la luz.

"...te dejo con este pez."

Creí estar preparado para lo peor. Creí estar preparado para todo. Pero ya saben... creer no asegura nada.
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Esta noche me enfermé. No es cierto, aunqué creyera que fuera necesario. Quien diría que me pedirían salir temprano para regresar de madrugada a la oficina? y ahora que estoy aqui, luego de haber ido a la feria, saludado a Claudia, encontrado algo de insania novelada (ves lo que me haces comprar, Pizarnik?) ah, claro, y un libro que hace ratos quería comprar...


Aqui dice: "Ella, Drácula: Vida y crímenes de Erzsébet Báthory, la Condesa Sangrienta"
Palabras en dominó me llevaron a ella. Empezaré a devorarla en un momento, mientras termino de recuperarme de una dosis de Vesania.






Aqui no pueden ver: "La piedra alada" (sorry, no encontré una imagen :P). Regalo para mi madre (que tal excusa, no? y que Felipe le regale a su mamá la colección completa del llanero solitario :D). Luego de darle su regalo le pido que me lo preste...

y acabo de terminar: "elpezqueaprendióacaminar"... esperen, estoy recordando como respirar...
(encima que, mientras esperaba en la cola, empezaron a promocionar el libro: "amigo pez, amigo pez el pez el pez el pez el pez ! 'tan firmando ahorita el libroo... el pez... firma de librooss, mande mandeee..." espantando las moscas del pescado en el mostrador :P... a cuanto el kilo?)

y bueno, no encontré la imagen del libro, pero es igualita a esta. Solo quitenle el texto que está entre el nombre de la autora y el nombre de la editorial, y ya está.
No está caro - teniendo en cuenta los precios que se manejan en la feria - (si, soy un avaro de "$··"$###... y que?), pero, si les parece, pueden disfrutarla onlain: http://septimamadrugada.blogspot.com

Felices fiestas a todos - ni que fuera navida' caramba! -
Ya me voy.
(y con lo que me cuesta cerrar esta mochila caraxo!!!)

Solo una simple pregunta

¿Estás molesto?

(Ojalá pudiera)

The last love song

Aquella noche se lo conté todo al silencio. Siempre escucha. Siempre sabe. Sabe de la frialdad de mis palabras, de la falsedad del cariño en mi expresión. Que he de esconder? él soy yo (a fin de cuentas) cada vez que nuestros ojos se encuentran y apenas sonrio. Eres fuerte (créeme, es la verdad) para haberme soportado (todo esto/tanto tiempo).Sabemos que la culpa por la situación actual es mia. Te has ido finalmente, y me odio por esta sensación de liberación, esta seguridad de regresar a lo ya conocido. La parte más valiente de mi (La que te sonríe, la que te quiere) se averguenza en estas horas, del desperdicio que resulta esta vida (luego de haberte dejado partir - que puedo hacer? detenerte?). Tuve tantos momentos para hacerlo, para vencer al cobarde que se parapeta hoy (como siempre) tras estas lineas, tras palabras que dije pero no expresé. Huyendo, aterrado, de esta sensación que me deja inerme en el sitio. A tu merced. Actuando como si el mundo me debiera algo, no he hecho mas que dejarte ir en cada momento que debí quedarme.

No he muerto (no es un consuelo, sé que lo entiendes). Tampoco diré que "me siento morir" en esta situación. Cada vez que pasas con él (si bien me envenena la envidia) tengo ante mis ojos la prueba del gran error que cometí, al poner en juego un tiempo que no me pertenece (nadie tiene el tiempo comprado). Curiosamente, no hay lágrimas - ni rabia - en ese pensamiento, solo el viento reseco de un tiempo ya vivido y conocido.

No hay final, no hay conclusión. Ni siquiera hay una decisión tomada (esperas - triste tonto - tomar una, ahora que ya nada importa?). Solo un paso a la vez, en cualquier dirección. Un decidir moverse de este estadio, de esta situación, dejando en mis oidos una triste canción.

Tú y estas dolorosas punzadas

Sale de tu ser, sale de tu rincón

es tu grito, es tu enferma ilusión
Tu gloria, tu amarillenta pasión
tu reyerta, tu rabia negra expresión
Y tu aki, adentro de mi
(una herida en el vientre)

Daniel F – Vientos epinicios



60 cm de largo, 5 ml de diámetro. Acero limpio, sin filo. Parecía un juego. Una marca en el pecho, bajo el hombro. Otra en el estómago, pero él no se acostumbraba al juego. Le hacía demasiado caso a este dolor del acero abriéndose paso a través de la carne. Con movimientos cada vez más torpes intentaba ser él – por alguna vez – causante de dolor.
Casi lo habíamos dejado de lado, ante su imposibilidad de jugar. En nosotros hallábamos mayor reto: el movimiento de un brazo para desviar tu acero y otro para darte una lección de dolor. Pulmón derecho. Tu rostro contraído apenas deja escapar un suspiro. Un paso atrás, acero fuera y en tus ojos las fervientes ganas de seguir jugando. El acero atravesando de un costado a otro mi cuerpo: Te detienes, como haces siempre que das un buen golpe – para disfrutar el momento, dices – Sujeto suavemente dicha mano, alejándola. La otra mano, rápida, sujeta el extremo saliente de la vara, extrayéndola de un solo movimiento. Olvidaba que para ti, esto es un juego – también lo debería ser para mí, supongo –. Como los otros orificios, sin sangre manando y sin problemas.
Continuamos. Cada vez creía ser más rápido: hincando, bloqueando, salvando, mientras aquel viejo buscaba un descuido mío. Antes de que terminase de desfallecer, lo dejé intentar. Así me vería: con el metal en la mano, alerta a lo que esté frente a mí, respirando con dificultad, fingiendo cansancio.
Quizás creería que estaba escondido en las sombras, silencioso él, a punto de – finalmente – atinar alguna vez. Se acerca sin ruido y extiende el brazo, mientras nota su obesa barriga tocada por un largo dedo frío. Baja la vista, suspira y se da por vencido. Deja caer su peso contra mí, hundiendo más aún mi acero en sus entrañas.
No me moví. Me extrañó ver a alguien tan exhausto en estos juegos. Ese cansancio me hizo pensar que quizás yo también debería estarlo. – vamos, que llevo más tiempo que él jugando este juego –. Erguí su rostro y observé aquellos ojos semicerrados. Esa blancura fluorescente, velada por las pestañas…
Y la tan familiar línea de acero vista desde un ángulo nuevo: Naciendo de mi vista - mi ojo izquierdo -, el metal continuó su ruta, para terminar de incrustarse en el rostro del cansado.
Es curioso pensar con qué facilidad olvidé que estabas en la habitación. Al observar el cuerpo inerte de aquél. Aquel rostro blanco, Aquella solitaria lágrima roja que vino a dar la bienvenida a tu acero. Ese segundo bastó para enamorarme de ella, de su púrpura brillante, y de su cuerpo cada vez mayor al tiempo que empezaba a explorar la mejilla que la vio nacer. Ella deseó ser carne mientras subía hacia mí, me miraba acercándose, reptando el metal, sedienta de mí, sedienta hacia mí.
Detrás mio, atontada por lo que acababas de hacer, apenas alcanzabas a cubrirte la boca de espanto, sin atinar a soltar la vara que penetraba mi cabeza.
Hasta que finalmente irrumpiste en mi contemplación. Ya no se movía y lo llevaste – casi a rastras – a un sillón. Cuidando no manipular la herida en su rostro, no tuviste reparo en arrancar el acero de mi vista desde el otro lado.
Con cuidado acomodas el cuerpo exánime en el mueble y tiras del metal. Restriegas un pañuelo sobre su mejilla y veo a mi amada lágrima destrozada entre tus manos. Tu ira, inexplicable, no se aplacaba. Te oí vociferar en la lejanía, poniendo en mi garganta el punto final de tu discurso. Nos miramos a los ojos un buen rato – para disfrutar el momento, digo ahora – hasta que finalmente, no pude resistir a las primeras señales de asfixia.
Removiste la punta con desdén, dejándome una sensación de frio en los labios. El sabor de la sangre no asomó. Un portazo después, ya habías desaparecido con el cadáver.
Respiré aliviado – al fin solo – para luego buscar en la mochila algo que comer. Ya quería irme. Tuve la idea de acercarme a la ventana y verte, aunque sea con un cadáver a rastras, pero me dediqué a hurgar en la mochila – no traje nada? – No escuché la puerta abrirse. Musitaste algo y luego te acercaste. Me tomaste del rostro, para luego llevarme a aquel sillón. Apenas sentí el fluir del metal abandonando mi cuerpo. Esta vez no hubo portazo, y solo quedé yo, en el sillón junto a la ventana, extrañado de ver un punto rojo a la altura del apéndice, un punto rojo indeciso para declararse hemorragia.
Afuera, una mujer cerraba una puerta y se acomodaba un cadáver a sus espaldas, pensando en llevarlo a descansar a quien sabe donde.

NUEVO! NUEVO!
nuevo! nuevo!

claaaro... luego de haber estado rotando desde hace más de 4 meses en doble nueve ("la radio que te mueve ♫"), recién los presentan en Radio planeta. Que? que donde estoy? Perú pues. Tan desconectados andamos que es probable que a este pais lo expulsen del juicio final por llegar tarde.


Con Uds, damas, caballeros e indecisos...

My chemical romance

"The Ghost Of You"
(El fantasma de tí)

I never said I'd lie and wait forever
(nunca mentí y dije que esperaría por siempre)
If I died, we'd be together
(si muriera, estariamos juntos)
I can't always just forget her
(no puedo solamente olvidarla)
But she could try
(pero ella puede intentar)


At the end of the world
(al fin del mundo)
Or the last thing I see
(o lo último que vea)
You are
(tu)
Never coming home
(nunca vienes a casa)
Never coming home
(nunca vienes a casa)
Could I? Should I?
(Puedo? Debo?)
And all the things that you never ever told me
(y todas las cosas que nunca me contaste)
And all the smiles that are ever ever...
(y tods las sonrisas que están siempre...)
Ever...
(Siempre...)


Get the feeling that you're never
(Tén la sensación de que nunca)
All alone and I remember now
(estás completamente sola y yo recuerdo ahora)
At the top of my lungs in my arms she dies
(junto a mi pecho en mis brazos ella muere)
She dies
(muere)


At the end of the world
(al fin del mundo)
Or the last thing I see
(o lo último que veo)
You are
(Tu)
Never coming home
(nunca vienes a casa)
Never coming home
(nunca vienes a casa)
Could I? should I?
(Puedo? Debo?)
And all the things that you never ever told me
(y todas las cosas que nunca me contaste)
And all the smiles that are ever gonna haunt me
(y todas las sonrisas que me refugiarán por siempre)
Never coming home
(nunca regresan a casa)
Never coming home
(nunca regresan a casa)
Could I? Should I?
(Puedo? Debo?)
And all the wounds that are ever gonna scar me
(y todas las heridas que me marcarán por siempre)
For all the ghosts that are never gonna catch me
(por todos los fantasmas que nunca van a alcanzarme)


If I fall
(si caigo)
If I fall (down)
(caigo)


At the end of the world
(al fin del mundo)
Or the last thing I see
(o lo último que vea)
You are
(Tu)
Never coming home
(Nunca regresas a casa)
Never coming home
(Nunca regresas a casa)
Never coming home
(Nunca regresas a casa)
Never coming home
(Nunca regresas a casa)
And all the things that you never ever told me
(y todas las cosas que nunca me contaste)
And all the smiles that are ever gonna haunt me
(y todas las sonrisas que me perseguirán por siempre)


Never coming home
(nunca vuelve a casa)
Never coming home
(nunca vuelve a casa)
Could I? Should I?
(Puedo? Debo?)

And all the wounds that are ever gonna scar me
(y todas las heridas que me marcarán por siempre)
For all the ghosts that are never gonna...
(por todos los fantasmas que nunca van a...)

Se busca
(a menos de 56 soles, por favor...)



Salí temprano hoy, por el libro que tanto habia buscado (35 soles por la poesia completa!). Cojo el libro, me apresto a pagar, y reviso el precio en la contratapa: "81 soles?!!!"...

- Pero hace unas semanas, un domingo, vine y la señora que me atendió me lo dejó en 35!!!
- De seguro era la dueña, pero yo no puedo bajar de ese precio...
- ... bueno...

Comencé a buscar en otros puestos. Los precios variaban demasiado: 80, 60... (cof! cof!...) 100 nuevos soles!

El precio mínimo que encontré fue de 56 n soles, así que con el rabo entre las piernas y rezongando mi venganza, me fui a ojear en otras tiendas.

Encontré algo para quitarme el mal humor: "El ángulo agudo" y "Manual del perfecto deportado", del siempre bienvenido Luis Felipe Angell (o sea, Sofocleto). A 3 soles cada uno! un regalo!

Finalmente, revisando precios en Amazon, me cuesta 13.57 USD (a ver, 13.57 x 3.34...) o sea unos 46 n soles! ahora... que no tengo ni la más remota idea de como comprar (y recibir los comprado, obviamente) en internet.

Por hoy... Quilca, te detesto!

porque uno no puede salir temprano justamente cuando NECESITA salir temprano?

Hoy quería salir temprano (son las 10 de la noche) e ir a Lima, a vagar. Quería comprar un libro que no pensé encontrar, buscando un regalo para mi hermana. Antes habia encontrado la prosa completa de Pizarnik (que tampoco pude comprar!) pero lo que hoy quería comprar era la poesía completa!...
para la próxima será.
Esta mañana me divertí leyendo las solicitudes de ciertos newbies: "alguien por favor que me enseñe a obtener las contraseñas de la cuenta hotmail de mi enamorad@". Los tonos iban desde la respetuosa súplica hasta la típica lisurienta (y de pésima ortografía) bravata. Hay de todo para todos (como en botica). Desde aquellos que ya saben del engaño, de los que se dejan apantallar, de los que piensan que saben, de los que discuten con quien no va a entender... weeeeno, para que hacerse hígado. Si hasta leí que un "gurú hacker" habia creado un "decompilador para asp usando fox pro" (esa si me hizo soltar una risotada que hizo que mis compañeros me miraran extrañado)... dios santo, si hay para todos, como dije antes.

ah, y es 14 de febrero... jojo

... espero que el libro me siga esperando