Inasibles

Son un par (de tantos) de recuerdos que siempre vuelven como tarea pendiente:

1.

Un cuento que salió en la revista Somos (hace ya mucho tiempo, cuando la revista somos publicaba cuentos). Una pareja de ancianos, cada uno con su rutina. El viejo saca el sillón a la puerta de la casa, a observar la calle. Pasan los dias y cuando se ha hecho rutina, decide mover el mueble a la acera de en frente. Esa se convierte en la nueva rutina. Los dias siguen pasando, él observando el acontecer de la cuadra tal como hiciera cuando estaba del otro lado. Es entonces algo lejano e impersonal el acontecimiento, de los vecinos entrando a la casa de enfrente, y encontrar a la anciana fallecida. Oh, la anciana de la casa de enfrente, su pareja de dias anteriores, de aquella ya lejana vida al otro lado de la acera.



2.

Un texto de Cortazar, en el que hace notar como ella acompaña la frase "te quiero" con "ese aumentativo que disminuye": "mucho". Para dejar en claro que aunque existente y abundante, continúa el sentimiento prisionero de la medida.

Para ambos, aplica la pregunta: ¿cual es el cuento?

2 comentarios:

-na dijo...

¿La impresición de un sistema métrico?

Hacker Fox dijo...

Medidas (como palabras): imprecisas pero necesarias.