Fábula de menos de un segundo

El dia que el colibrí se detuvo (pero no por mucho tiempo), sujetaron sus patas el tallo, descansaron sus alas y cayó redondo el mismo colibrí al vacío (así como le cuento, todo en uno señor, señora)

- ahora veo por qué nunca dejamos de bregar - se dijo

En plena caída despertó a las alas y volvió a ascender, en pos de la misma flor.
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¿Moraleja? (bajo protesta, eh?)

Si de su nectar deseas disfrutar, no te puedes dejar de esforzar. Fin.

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