El cielo tiene nombre: tu nombre

Regresaba a las 3 de la mañana y el empedrado del patio mordía mis pasos. La luna a punto de ocultarse. Como otras veces, distraigo la vista en el azul que la rodea, tratando de pensar sin pensar en que podría ser ella la indicada. Cabeza fria, camarada. Mañana empieza otra semana de trabajo.

Bienvenido autismo

Hasta el otro sábado, o domingo, o algún dia que ya no será vacío, inundado de voz y luz. Cualquier dia es bueno, pienso. Suspiro cansado - Otra vez - y la ilusión golpea el piso junto con mis zapatos caidos. Historias que me cuento para dormir sin sueños. Afuera, paradójicamente, la luna se oculta para dejar a la vista la realidad.

Hasta que de pronto, él me pregunto:
Era bella, ¿no es verdad?
"mas que la luna" - dije yo -, y él sonrío.

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