Propuestas

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Solo me dijo que podía ser su reemplazo, pero hizo hincapié en que no intentaría reemplazarla. No le entendía nada y este hecho, además del martillo de su mirada, terminaron por hacerse insoportables.
Me quedé quieto, reticente a meditarlo siquiera. El martillo era un solo, único y continuo golpe en mi frente y terminé vencido, pensando que tal vez no soy un héroe, que no tengo por qué serlo, que soy solo un ser humano que no tiene por que soportar o sacrificarse por nada.
Desandé el camino andado y el primer pasó tuvo un sonido muy claro para ella. No podría decir que seguía ensimismada en ver hacia adelante. Por el contrario, aunque ni su ubicación ni su postura habian cambiado, la tensión de sus facciones me decian que tenia puesta toda su atención en los sonidos que producian mis pasos al abandonarla. Quizás fuera lo único que recordara de mí, después de todo. Con la conciencia de ser observado por sus oidos llegó mi arrepentimiento. El siguiente paso tuvo un sonido distinto, ahora que sabia que ella me prestaba atención. No quería que fuera así, no debia ser así. El siguiente paso recobró la seguridad, nunca debió ser así. Desandé el camino andado.

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