Al final

Una semana en que golpeo y golpeo. Tengo los nudillos pelados. La cólera sigue. Sigo golpeando. ¿Qué puedo hacer? Las paredes no responden y yo continúo golpeando. ¿Cuando lo supe? Hace años, pero sigo intentando, intentando. Golpeo, golpeo y no es suficiente.
Tengo ganas de dar un cabezazo. Final que apague el fuego de mi rabia. Que sea hielo que traspase desde mi corona a mi pecho, que la luz se apague de una vez.
Que nadie responda cuando llamo a voces a lo que está en el abismo obscuro. Que sea certeza inmediata la muerte.
Dolor de manos, de huesos hollados y brazos cansados. Dolor que no logra el motivo del sacrificio. Dolor de razón de ser perdida. Dolor de pérdida.
Que las aves sepan que he llegado. Que sus nidos se pudran al huirme. Que el trino sea mudo de una vez.
Que no haya recuerdo, que las fotos se quemen y las cabezas sangren.

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