Paréntesis

En horas como estas quiero tener algo importante (tenerte a tí) para compartir estos momentos incompletos. Para creerme estas cosas que me pasan (Tú) y que no termino de creérmelas.
Un perro aulla, la luna es un ojo malévolo observando de soslayo a la nocturana humanidad. Escribo esto guarecido en una habitación luminosa, mientras afuera la noche acompaña en vigilia a mi corazón.
Siempre habrá cosas que dejaré de contarte (o cantarte, que es lo mismo), pues existen tantas voces (tantas canciones) y cada una es el trazo de un pincel que nos aprisiona este momento en el lienzo. Es tu imagen (esta idea de tí) lo que me intriga alegremente, que me hace quererme cuando estoy contigo.
Cosas sencillas suceden en esta habitación cubierta de noche. Escribo, escucho, te quiero. Todo esto en soledad. Esto es un poco abrir el corazón al hielo que lo rodea. Mientras se derite inunda aquella cavidad, mientras el corazón se ahoga y ya no hace mucho esfuerzo por bombear. Se funde todo el hielo, dejando a la vista el fuego apagado de un corazón completamente abierto. Siento frio al verlo y me dan ganas de abrigarlo, levantarlo del piso encharcado.
Basta tan solo cerrarlo, pero lo dejo abierto. Es este terror a las jaulas, esta certeza de preferir destrozarme contra las paredes a saberme prisionero. No encierro el corazón, pero lo destierro a donde no pueda ser oido.
Por eso te escribo a nadie, por eso no envio estas cartas que llevan tu nombre. Por eso lees esto aquí y no lo oyes de mis labios.
Eres esa certeza de la ausencia frente a mí. Como explicarte a mi razón?

No vamos a ninguna parte. No hay futuro.
Es por eso que tantas veces me quiero alejar. No la ves?
es una gota de fatalidad cayendo sobre el hecho
de que me importes tanto, lo que me deja congelado
en el sitio.

Pero soy ciego (o no quiero ver, que es lo mismo)
a tus labios morderse para decir ’sí’ o ‘no’.
No lo creería aún si lo viera. No lo sé.

Por no soportar las jaulas es que quiero decírtelo
Porque volver al fin del mundo no será otra cosa que acurrucarme en el más pequeño rincón de esta más pequeña jaula. Porque decírtelo será perderse fuera de ella.

Revisar el correo cada dia, cada hora, sin saber aún que es lo que espero. Talvez sea tu llamada, alguna noticia tuya después de tanto. Sábes que soy así, que hay cosas en las que creo a pesar de la evidencia.

Gatos, libros y vinos. Te estamos esperando en esta habitación a la que no llega hace tanto el sol. Te extraño. Pude ahorrarme todo esto diciendotelo desde el principio. Pero el demorarme tan poco en las palabras lo hacer ver tan facil que no te lo crees. Sabes que ayer te vi saliendo de la oficina? Es un lugar triste, debo admitir. Tu rostro cansado como no solia verlo hace mucho, y más, de verte salir así todos los dias. Es desesperante, no sabes. O talvez si. Yo, en mi egoismo, creyendo que el propio dolor es el peor me cuestiono cada vez que te veo a punto de desfallecer, de cruzar esa puerta con la esperanza de la liberación. Pero si acepto que eres tú la que más sufre por esta separación, creo que moriría (esta vez de verdad) ante la sola posibilidad de que sea cierto. Es cierto que fui yo quien desapareció, pero sabes? al menos tu crees que estoy muerto, que ya no hay vuelta atrás y que no nos encontraremos. Al menos no tienes esa esperanza. Pero yo, a pesar de haber decidido voluntariamente fallecer para tí, tengo el resto de esta vida para lamentar mi decisión y revocarla, cada vez que te veo salir. Es facil: puede que uno de estos dias me encuentres abrazándote al salir del trabajo y es que no habré podido contenerme. Me habré vencido, y seré yo quien llore y lo lamente, a pesar de estar cubriendote con mi abrazo, y te abrazaré más fuerte, tratando de olvidar el temor a que vuelva la realidad a preguntar “que haces aquí?” y a soportar el dolor del engaño y la cólera de la mentira descubierta. Que podré decir, sino continuar abrazándote? tan fuerte como si quisiera abandonar mi alma en tu cuerpo como otras veces, pero que esta vez no regrese al mio.

Lo he pensado todo: nos iremos agunos años a una casa que tengo en Huampará. Pasarán volando los meses mientras acá nos olvidan todos. Sembraremos, sacaremos a pastar a las ovejas mientras pienso en lo que hay que comprar la proxima vez que vayamos al pueblo. Pero solo sueño. Esta esquina es perfecta para ello. Sueño mientras te espero cada dia, como si supieras que te estoy esperando. Quiero creer que no te has creido mi muerte. Quiero creer que sabes que estoy aquí, a pesar de que hago lo imposible por esconderme. Quiero que me encuentres y decidas que valió la pena mi muerte pero que ya estoy aquí, de vuelta, contigo.

Gatos, libros, música y vinos. Lo cambiaría todo. Porque te espero. Por eso.
.
.
.
Passion or coincidence
Once prompted you to say
“Pride will tear us both apart”
Well now pride’s gone out the window
Cross the rooftops
Run away
Left me in the vacuum of my heart

.
Duran Duran - Ordinary world

Del alma

Dame el pan que sobra en tu mesa

Dame el vino que sobra en tu jarra

Que si vienen de tus manos tan blancas, no me parecen migajas.



.
.
.
Quien pudo haberte convencido de lo contrario?
.
.
.

Si un día cansada de besos, tus pasos te traen a mi casa
Yo sabré comprender tu silencio, y esperar tus migajas mañana.



Llegas al lugar indicado, a arrullar a esta casa de silencio

El mundo no entiende de amores, el mundo no entiende de nada
El mundo es pobre poema que solo recita el alma.


.
.
.
El mundo es un pobre poema que solo recita el alma.
Amores igual que canciones, dolores igual que sonatas,

Todos flotan, en el aire, y son un poema del alma.

.
.
.
Y el alma no entiende mis versos, se vende si quieres comprarla
El alma se creyó que los besos, eran preludios de calma.
El mundo no entiende de versos...

.
.
.
Durmiendo yo tuve dos sueños, soñando yo hablaba en voz alta,
Y mi voz se perdió entre la noche, y mis sueños murieron al alba.


Murieron, desintegrados por la luz de la realidad. Cayó la bomba. Pum. y el mundo como lo conocíamos fue cambiado por una habitación, una cama y un gato. Miau. Otro gato. pum. Un zapato.

Mas pum y zapatos para el gato

Y mi sueños se hicieron mayores, la noche olvidó mis palabras,
Y Mi cuarto pintado de negro, lloró mi poema del alma.





Manolo Galván - Poema del alma