... sueñas

Ciertamente perturbador. Bebíamos, nos mirábamos. Dejábamos el alcohol llegar hasta donde nuestras ideas se agazapaban, avergonzadas. Lúbrico, sicalíptico, curioso y juguetón. Era un juego de encantados. Tocándonos, dejándonos tocar. Mirándonos, dejándonos mirar. cediendo miradas coquetas y mostrando intimidades al accidente.
Nos encontramos en una esquina, en un anochecer silencioso. Apoyados en la misma, en lados opuestos, conversabamos poco. Decidimos ir a un lugar. Lo conocíamos.

Esta mañana, palabras cruzadas, sonrientes tuyas, temerosas mias...

como estás?
bien... y tú?
...
y tú como estás?
... tranquilo

No hay comentarios.: