Incoherencias al borde de una ventana

No vuelvo atrás estas hojas, tal vez por miedo a lo que pude haber escrito alguna vez.
Es engaño cada palabra, es extraño cada latir. Nada he de esperar, liberando la vista desde esta ventana, mirando a la ciudad vivir en vegetancia.
Desde mi lugar me niego la valía de célula. Me niego a existir, a pertenecer.

Negación:
  • No es posible
  • No es cierto
  • No existes, Tú. El del espejo. Aquel de ojos curiosos que no soy yo. Aquel que sostiene este cuaderno y dirige este lapicero, no está aquí.
No sé donde está, no sé si me importe realmente saberlo.
No lo sé

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