Tiempo de violencia

Quizás debiera revolver la casa, levantar las piedras, ordenar los libros y encontrar aquel tiempo que tanto me hace falta. Este tiempo que sé que existe, que alguna vez ví pasar y tomarte de la mano para alejarte de mi. No había tristeza en nuestros ojos, no hubo despedida; únicamente ausencia desde ese momento. Ausencia en cada encuentro que consumamos. Ausencia que aún se va para dejarme solo.
Sordera de vacio imposible de explicar.
Cansado de golpear paredes, esperando que alguien responda y abra. Cansado de gritar este silencio a las olas, que terminan por liberar al prisionero que les dejo en cada mirada. No hay jaula ni carcel para esto que deseo abandonar.
Yerro. Si la hay. Yo.

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