Spoilers

Cuando hablaba de Cortázar, me era imposible no mencionar cierto cuento. Era la gravedad, era un agujero negro alrededor del cual giraba la conversación. De cierta forma temía el momento, porque estoy convencido de que es un texto que hay que experimentar con todos los sentidos. Contarselo a alguien en pocas palabras, saltarme todo y contar como acaba, todo para que el interlocutor comprenda la gravedad (si, gravedad) del asunto. Y el asunto es serio, porque no se puede hacer eso con un cuento de Cortazar. Resumirlo apurado y contarlo en un dos por tres. Descubrirle al interesado solo el desenlace, es mostrarle un mapa y decirle que es territorio. Luego leo y él me hace lo mismo:

(a forzar la vista!)

(y aca suelta la sorpresa del cuento)
... y no puedo odiarlo porque igual, de no haber leido esto, no me hubiera enterado de la existencia de semejantes cuentos.

(Por cierto, gracias R por el dato. Ya me habia olvidado de esperar este libro)

(Y asi es como no termino nunca de traducir lo que me propongo -_-')